por Fabián Waldman.
La segunda parte de la presidencia de Javier Milei muestra el poderío de Karina Milei sobre Santiago Caputo a partir del triunfo del pasado 26 de octubre. Las consecuencias de la victoria muestran un avance de los karinistas sobre Las Fuerzas del Cielo.
Este fin de semana se realizó en Mar del Plata un nuevo congreso partidario bonaerense de La Libertad Avanza. Allí plantearon la mirada hacia el 2027, fija en la necesidad de gestar la unidad más férrea detrás de la reelección de Javier Milei.
“Sigamos trabajando con fuerza para lograr las reformas que la Argentina necesita”. Las palabras de Karina Milei se escucharon en el encuentro, la titular del partido estuvo acompañada por Martín Menem y Sebastián Pareja, quienes hablaron frente a más de 700 funcionarios del mayor distrito del país.
El triunfo del 26 de octubre pasado puso en valor la importancia de cada uno de los sectores internos dentro del gobierno nacional. Lejos de aplacar los encontronazos, ocultos durante unos días, se mantienen las miradas contrapuestas entre el sector encabezado por Karina Milei con el de Santiago Caputo.
El crecimiento de las bancadas en el Congreso es la viva muestra de los enconos existentes entre los karinistas y las Fuerzas del Cielo. Cera del despacho del asesor reivindican como propia el pronóstico sobre la cantidad de legisladores en la Cámara baja. En los meses de marzo o abril de este año dejó trascender su mirada: ” tendremos 92 diputados a fin de año”.
La posibilidad de una primera minoría libertaria se concretaría en las próximas horas cuando los cuatro diputados catamarqueños expliciten su salida del bloque del peronismo para conformar un interbloque junto a los salteños y 2 tucumanos.
Hoy ya alcanzan las 94 bancas luego de la llegada de la santafecina Verónica Razzini y Alejandro Bongiovani. A ellos se suma Lorena Petrovich, reemplazante de Silvia Lospennato, quien pasará a la Legislatura porteña.
Desde el espacio karinista y visto el resultado obtenido el pasado 26 de octubre, defendieron su mirada y la apuesta en el armado de Martín y Lule Menem. Para ellos ha sido una consecuencia lógica de la labor desarrollada en el territorio.
“Siempre lo dijimos nosotros, por eso armamos la lista de esa manera”. Esa frase plantea una categórica diferenciación de las ideas que había esgrimido titular de las Fuerzas del Cielo, quien propugnaba alianzas en todas las provincias enfrentada a la de la hermanísima por defender la independencia libertaria en todo el país.
Inclusive, nuestro interlocutor karinista fue más allá: “No recuerdo que lo haya dicho, lo que sí me acuerdo es que después del 7 de octubre planteaba un gobierno de salvación” y agregó “que hasta 3 días antes de la elección decían con sus eruditos que perdíamos y mal”.
El segundo capítulo del mandato de Javier Milei arranca con una versión 2.0. Un gobierno energizado por el apoyo “incondicional” de Donald Trump pero con los mismos problemas económicos de los primeros dos años. Con la macroeconomía como eje principal y un mercado interno abandonado.
Día tras día los despidos y cierres de empresas consolidan un escenario más precarizado y con menos solución en el corto plazo para aquellos que quedan en la vera del camino. El gobierno responde inmóvil: “en todo proceso económico hay empresas que mueren y otras que nacen”.
Los sectores dominados por Santiago Caputo experimentan algunas turbulencias en las últimas semanas, luego de las elecciones. La falta de diálogo en la SIDE entre su titular Sergio Neiffert y su segundo Diego Kravetz es una de las expresiones.
Lo mismo acontece con los funcionarios desplazados y conectados con el caso ANDIS. Once fueron los desplazados del ministerio de Economía luego de la detención del ex Pablo Atchabahian, quien era el jefe de Daniel Garbellini, el funcionario que supuestamente manejaba las compras en la institución.
Hasta el momento y a pesar de figurar sus iniciales en los cuadernos de Miguel calvete, Karina Milei no ha sido vinculada a la causa. El resultado de la investigación del fiscal Franco Picardi, quien camina sobre piso firme, no ha demostrado la evidencia de datos que muestren su participación o del clan Menem en la defraudación.
“Está bien que les pidan la renuncia, es lo que debería hacer cualquier gobierno a pesar que todavía no han sido declarados culpables”. La respuesta de rigor llegó desde el escritorio de Santiago Caputo, a quien también se vincula con Ornella Calvete y su pareja Javier Cardini.
Los otros ámbitos donde Santiago Caputo ha demostrado su influencia como el ARCA, YPF y las definiciones sobre las privatizaciones recién iniciadas con la venta de las represas también están bajo discusión. Su “contrato” vence el próximo 31 de diciembre y aunque no está en duda su renovación, la paritaria puede ser, por lo menos, discutida.


