El primer Pontífice estadounidense expresó su preocupación por la escalada diplomática tras la captura de Maduro y llamó al diálogo. Además, instó a una «tregua olímpica» de cara a los Juegos de Invierno Milán-Cortina 2026 que comienzan este viernes.
En un domingo marcado por fuertes definiciones geopolíticas, el Papa León XIV utilizó el tradicional rezo del Ángelus para enviar mensajes directos a los líderes mundiales. Ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el primer Pontífice estadounidense de la historia abordó la creciente crisis entre Washington y La Habana, condenó la violencia contra la población civil y pidió por la paz en la antesala de la cita olímpica en Italia.
Uno de los pasajes más relevantes de su alocución estuvo dedicado a la situación en el continente americano. León XIV manifestó su «gran inquietud» por el «aumento de las tensiones entre Cuba y los Estados Unidos», un conflicto que recrudeció en las últimas horas tras la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro.
Frente a la postura de la administración de Donald Trump, que advirtió que «no habrá más petróleo ni dinero con destino a Cuba», el Santo Padre instó a los responsables políticos a evitar una escalada que derive en violencia. Invitó a las partes a promover un «diálogo sincero y eficaz» para evitar mayor sufrimiento al pueblo cubano, aprovechando su perfil diplomático único dado su origen norteamericano.
En coincidencia con el «Día Nacional en Memoria de las Víctimas Civiles de Guerras» que se conmemora en Italia, el Papa fue tajante al referirse a los conflictos armados vigentes. Aseveró que los ataques contra la población no combatiente «violan abiertamente la moral y la ley».
«Los muertos y heridos de ayer y de hoy serán verdaderamente honrados cuando se ponga fin a esta intolerable injusticia», sentenció, calificando la muerte de inocentes como una mancha moral para la humanidad.
El llamado a la Tregua Olímpica
Con la mirada puesta en el próximo viernes, fecha de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, el Papa exhortó a respetar la histórica «tregua olímpica».
«Estos grandes eventos deportivos constituyen un fuerte mensaje de fraternidad y reavivan la esperanza de un mundo en paz», señaló, solicitando a los líderes mundiales «gestos concretos de distensión» durante el desarrollo de la competencia.
Finalmente, el Pontífice dedicó sus oraciones a las víctimas de las catástrofes naturales que azotaron al mundo esta semana: el deslizamiento de tierra en una mina en la República Democrática del Congo, las tormentas en Portugal y el sur de Italia, y las graves inundaciones que provocaron cientos de miles de desplazados en Mozambique.



