por Fabián Waldman.
Patricia Bullrich trata día a día de dejar en claro su lugar dentro del gobierno. Adhesión a las medidas pero desde su mirada personal. La semana pasada y la que recién inicia marcan la distancia de Patricia Bullrich con su actual partido y su presidenta, Karina Milei.
Lo propio realizó el PRO en un comunicado originado en el propio Mauricio Macri y sin consenso con otros dirigentes de peso como el titular de la bancada de Diputados y del PRO bonaerense, Cristian Ritondo.
En Casa Rosada dejaron trascender su enojo a cielo abierto con la senadora libertaria. Ocurrió luego del reclamo realizado por ella a través de la red social X por la repatriación de un ex funcionario ecuatoriano de la administración de Rafael Correa.
La ex ministra de Seguridad marcó sus diferencias argumentando el acuerdo alcanzado el año pasado con el presidente Guillermo Lasso. Señaló que no fue cumplido la extradición del dirigente. La respuesta partió de la cuenta del canciller Pablo Quirno, quien explicó la situación y encaminó los cañones hacia la lentitud de la Justicia.
Desde una oficina lindera a la de Karina Milei enviaron estos posteos a La Patriada Web, haciendo pie en las diferencias con la legisladora y argumentando que ya la están mirando como opositora.
Esta pequeña escaramuza sirve para ejemplificar el grado de ebullición en que se encuentra el oficialismo por el caso Adorni. Desde el 6 de marzo pasado todos los focos están puestos en él.
Por su parte, el ministro coordinador sigue exaltando el apoyo brindado por el titular del Ejecutivo, tal y como muestra uno de sus últimos posteos en Instagram, donde destaca nuevamente la frase del Presidente “ni en pedo se va”.
Su situación procesal agrega cada día más condimento al ruido y justificación por parte de Balcarce 50 para sostenerlo. El “riesgo Adorni”, manifestado por dirigentes de distintos sectores que apoyan al gobierno pero lo quieren ver avanzando, enfrenta las novedades que surgen diariamente sobre sus propiedades, billeteras electrónicos y gastos.
Pero las diferencias no culminan allí. Patricia Bullrich plantea en el Senado un camino escindido del sugerido por Martín Menem en Diputados. Pretende diseccionar la Reforma Electoral, al no conseguir los acuerdos para avanzar en su totalidad con sus aliados quiere ir por la Ley de Ficha Limpia.
La legislación impulsada pretende impedir a los políticos que tengan una causa instalada en segunda instancia presentarse como candidatos. Es decir, sin la confirmación definitiva de la prueba declararlos culpables.
La agenda económica suma cierre de empresas, despidos de trabajadores que se caen del sistema y un ajuste sin fin, desde la ciencia y la tecnología hasta aumentos programados de los boletos de tren hasta agosto entre el 10 y el 15% mensual. No podría haberse instalado el tema Adorni con una economía estable.
Mañana se realizará una nueva reunión de la Mesa Política. En ella participan Karina Milei, Manuel Adorni, Diego Santilli, Luis Caputo, Santiago Caputo, Patricia Bullrich, Martín y Lule Menem e Ignacio Devitt. El horario inicial programado era las 14 hs y fue pospuesto por “cuestiones de agenda” para las 16 hs.
Volverán a verse la cara en este ámbito después de 3 semanas, la última se llevó a cabo el 27 de abril pasado. Las expectativas puestas en las probables ausencias y en los cuestionamientos ya conocidos de Luis Caputo por el ruido político que atenta contra el riesgo país y el reclamo de Patricia Bullrich por la cabeza del propio Manuel Adorni.



