Docentes, estudiantes y graduados denuncian la decisión del Ministerio de Educación porteño de reducir a la mitad las comisiones de la Tecnicatura en Tiempo Libre y Recreación a partir del próximo cuatrimestre. La comunidad educativa advierte que la resolución dejará a 25 profesores sin empleo, pondrá en riesgo la trayectoria de los alumnos y afectará a la red de programas socioeducativos de la Ciudad.
La comunidad educativa del Instituto Superior de Tiempo Libre y Recreación (ISTLyR) denunció la decisión del Ministerio de Educación porteño de cerrar la mitad de las comisiones de la Tecnicatura en Tiempo Libre y Recreación. La medida, prevista para implementarse a partir del segundo cuatrimestre del año en curso, dejaría a 25 docentes sin empleo y afectaría severamente la continuidad académica de los estudiantes actuales.
Según lo comunicado por la Asamblea de Docentes, Estudiantes y Graduades del Instituto, la resolución fue tomada en la última semana de mayo por la ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, junto a Gustavo Álvarez y Adriana Fraga, autoridades del área de educación técnica. Desde el colectivo institucional advierten que esta reducción abrupta de comisiones no solo implica despidos, sino que también pone en riesgo que los alumnos puedan culminar su formación profesional debido a la reducción en las posibilidades horarias de cursada.

El rol del ISTLyR en el entramado socioeducativo
Ubicado en la Avenida Santa Fe 2778, el ISTLyR es la única institución pública y gratuita en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires dedicada específicamente a la formación técnica en el campo del juego, la recreación y el tiempo libre. A lo largo de su historia, la institución ha formado a más de dos mil graduados que hoy se insertan mayoritariamente en programas socioeducativos, culturales y comunitarios.
Estos profesionales se desempeñan tanto en organizaciones no gubernamentales como en distintas dependencias gubernamentales, abordando el trabajo territorial con infancias, juventudes, adultos mayores y personas con discapacidad. Desde la asamblea subrayan que el achicamiento de la carrera repercutirá directamente en el tejido social porteño, ya que estas instituciones y programas contarán con una menor presencia de profesionales especializados para llevar adelante sus proyectos.
El Gobierno de la Ciudad fundamenta la toma de estas decisiones basándose en la medición de la matrícula estudiantil. Sin embargo, la comunidad del instituto cataloga esta variable como engañosa, argumentando que el volumen de inscriptos se ha visto afectado negativamente por políticas restrictivas implementadas por la propia gestión gubernamental tras la pandemia.
Entre las normativas que dificultan el acceso, la asamblea señala la imposición de un examen de ingreso obligatorio, un sistema de inscripción exclusivamente en línea que aleja a los aspirantes, y la nula difusión oficial de la oferta académica en las escuelas y espacios públicos. Además, advierten que este recorte no es un hecho aislado, sino que se suma a la pérdida previa de cargos en otras carreras del instituto, la escasez de recursos pedagógicos y la falta de procesos de titularización docente.
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Frente a este escenario, estudiantes, docentes y graduados se declararon en estado de alerta y exigen la anulación del cierre de comisiones, junto con la garantía de que no se producirá ningún despido en el cuerpo docente. Asimismo, solicitan formalmente la eliminación del examen de ingreso obligatorio, la garantía de condiciones de cursada que respeten el plan de estudios original, y la titularización de los profesores que, en muchos casos, ejercen bajo la fragilidad del interinato desde hace más de quince años. Finalmente, reclaman al Ministerio de Educación una campaña activa de difusión para promover las tecnicaturas y respaldar la educación superior técnica en la Ciudad.


