Legislador incombustible durante el gobierno de Cambiemos, Luciano Laspina sigue repitiendo como un mantra los axiomas del establishment sobre el sistema tributario. En la marea de saludos, cuchicheos y promesas de cafés para encontrarse a charlar, vaticina un trámite trabado para el proyecto de Ley para gravar la Renta Inesperada. “Inoportuno”, “redundante” e “imprevisible” fueron las palabras que eligió para definir el expediente.
Firme en la negación de las consecuencias del macrismo, el economista departió brevemente con este cronista sobre inflación e inversiones. A dos meses de cumplir 50 años de edad, no se privó de comparar al Frente de Todos con la experiencia soviética por los intentos de ejercer el control de precios. Al respecto, sostuvo: “el brulote es no entender cómo funciona con gente que arriesga su capital. Creer que funciona en la oficina de un secretario como Guillermo Moreno, Kulfas o quien sea, es un error”. “No funcionó en la Unión Soviética, no va a funcionar en Argentina”, remató.
¿Tendrán una postura común con los demás bloques opositores cuando llegue a Diputados el proyecto de Ley de Renta Inesperada?
Yo creo que va a ser muy difícil que esta ley pase, por inoportuna, por redundante y obviamente por imprevisible. El Gobierno ha generado una multiplicidad de impuestos que aumentan la incertidumbre y alejan más la inversión de lo que se alejó en estos dos años.
Vamos a seguir defendiendo los intereses de los argentinos, frenando los avances del gobierno sobre la Justicia y sobre la propiedad, pero no podemos gobernar y lamentablemente lo que tenemos que hacer es esperar las elecciones para poder cambiar el gobierno.
¿Defender los intereses de los argentinos no significaría defender la mesa de los argentinos? Hablamos de 3 meses en los cuales efectivamente ha aumentado el precio internacional de la materia prima y la energía, la situación argentina está inmersa dentro de la inflación internacional…
Sí, Argentina tiene una inflación que este año va camino al 70%. A nivel internacional, es menos del 6. 7 %. El problema que tiene Argentina no es el precio de los alimentos, sino que tiene una inflación desbocada y una caída del salario real porque no hay inversión y no hay empleos.
¿No hay inversión a lo largo de estos dos años? ¿No es muchísimo mayor que lo que ha habido durante 2018 y 2019, que prácticamente desapareció la inversión en Argentina durante el gobierno de Macri?
A ver… este, eehhh. Hubo una crisis después del año 2018 y 2019, hoy la economía se recuperó después de la caída de la Pandemia, pero estamos con niveles de creación de empleo estancados hace 10 años y lo que ha habido es una recuperación parcial después de la Pandemia. En ese marco donde la economía sigue acumulando distorsiones, siguen postergándose obras fundamentales, no hay demanda de empleo, el salario no aumenta.
Eso obviamente está debilitando el consumo. Lo que Argentina tiene que hacer es producir, invertir más, no seguir inventando impuestos y reprimiendo precios porque eso nos ha pasado en los últimos 10 años: terminamos importando carne más cara que en Uruguay. Entonces esa no es la salida ni a corto ni a largo plazo
¿Y es lógico que un país productor de alimentos en el schok mundial de las materias primas produzca como si fuese un país importador o que no ponga ningún tipo de obstáculo como lo ponen Inglaterra, Italia, India?
Argentina debería estar aprovechando este boom para poder vender más y eventualmente poder recaudar más. Con esa mayor recaudación subsidiaría el alimento de los que no pueden pagarlo. Por ejemplo, con la tarjeta Alimentar. En lugar de eso, estamos bajando los incentivos, se podría duplicar la cosecha el año que viene.
¿Creció de 8 a 20 millones la cosecha en 10 años?
Por supuesto, fundamentalmente durante el gobierno de Macri que sacó las retenciones.*
¿No van a dejar de invertir en estas condiciones? ¿No es medio un brulote, Laspina?
No, el brulote es no entender cómo funciona con gente que arriesga su capital, genera producción, empleo y les da trabajo a los demás. Creer que funciona en la oficina de un secretario como Guillermo Moreno, Kulfas o quien sea, es un error. No funcionó en la Unión Soviética, no funcionó en ningún sitio, no va a funcionar en la Argentina
*Nota del autor: después el propio Macri las repuso


