Las transacciones aumentaron un 14,8% en marzo sin embargo analistas advierten ser cautelosos ante una posible caída a futuro.
Las exportaciones chinas experimentaron un aumento inesperado en marzo, gracias a la creciente demanda de vehículos eléctricos. No obstante, los analistas advierten que esta mejora se debe en parte a que los proveedores se están recuperando de las severas restricciones durante la pandemia del covid.
En el mes de marzo, las exportaciones aumentaron un 14,8% en comparación con el año anterior, rompiendo una racha de cinco meses consecutivos de descensos. Esto sorprendió a los economistas que preveían una caída del 7%.
Sin embargo, los analistas afirman que este aumento se debe más bien a que los exportadores están tratando de cumplir con los pedidos pendientes interrumpidos por la pandemia en los últimos meses. Advierten además que las perspectivas de la demanda mundial siguen siendo moderadas.
«La oleada de brotes de COVID-19 en diciembre y enero probablemente agotó los stocks de las fábricas. Ahora que las fábricas funcionan a pleno rendimiento, han recuperado los pedidos acumulados del pasado», afirmó Zhiwei Zhang, economista jefe de Pinpoint Asset Management.
«Es poco probable que el fuerte crecimiento de las exportaciones se mantenga dadas las débiles perspectivas macroeconómicas mundiales», añadió.
Importaciones
Por otro lado, las importaciones cayeron menos de lo esperado. Los economistas señalan que la aceleración de la compra de productos agrícolas, especialmente de soja, proporcionó cierto apoyo.
Las importaciones cayeron sólo un 1,4%, menos que el descenso del 5% previsto y la contracción del 10,2% de los dos meses anteriores. Los aumentos de las importaciones de petróleo crudo, mineral de hierro y soja en el mes se vieron compensados por un descenso de las importaciones de cobre.
Pronósticos reservados
A pesar de los buenos datos de exportación, los mercados financieros se mantienen cautelosos sobre las perspectivas. El dólar australiano, considerado como un indicador de la demanda china de materias primas, subía ligeramente.
Lv Daliang, portavoz de la Administración General de Aduanas, atribuyó la sorpresa al alza a la fortaleza de la demanda de vehículos eléctricos, productos solares y baterías de litio. Sin embargo, advirtió que las condiciones podrían empeorar en el futuro.
«El entorno externo sigue siendo grave y complicado en la actualidad», declaró la portavoz a la prensa en Beijing el jueves. «La atonía de la demanda externa y los factores geopolíticos plantearán mayores desafíos al desarrollo comercial de China», añadió.
Los buenos resultados de China contrastan con los de otros exportadores asiáticos, como Corea del Sur y Vietnam, que han visto disminuir sus exportaciones en los primeros meses de 2023, lo que contribuye a poner en duda que puedan mantenerse.
«No estamos convencidos de que este repunte se mantenga, dadas las todavía sombrías perspectivas de la demanda exterior», señalan los analistas de Capital Economics en una nota.
«Esperamos que la mayoría de las economías desarrolladas entren en recesión este año y pensamos que la caída de las exportaciones chinas aún tiene recorrido antes de tocar fondo a finales de año«, estimó.
Las encuestas a fábricas mostraron una caída de los pedidos de exportación en marzo, lo que contrasta con las lecturas más optimistas del sector servicios, que se ha beneficiado de la reapertura de China.
El recién nombrado primer ministro chino, Li Qiang, declaró la semana pasada en una reunión de gabinete que las autoridades debían «probar todos los métodos» para aumentar el comercio con las economías desarrolladas y empujar a las empresas a explorar más las economías de mercado emergentes, como las del sudeste asiático.
Beijing ha fijado un objetivo de crecimiento del PBI en torno al 5% para este año, después que el año pasado los severos controles de la pandemia hicieran caer la economía a uno de sus ritmos más bajos en décadas. El PIB sólo creció un 3% el año pasado.
Fuente: Reuters. Por Joe Cash y Ellen Zhang.



