Jun 03 2026
Jun 03 2026

D´Alessandro declaró en el juicio de Lucas González

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El exministro de Seguridad porteño aseguró que «no había una situación de peligro que amerite una maniobra como la que se desarrolló».

El exministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D´Alessandro, declaró ante el Tribunal Oral Criminal 25 porteño por el juicio por el asesinato de Lucas González, el adolescente baleado por la policía en el barrio de Barracas en noviembre de 2021, cuando salía de un entrenamiento de futbol con tres amigos. En el mismo, se juzgan a tres policías de la Ciudad por homicidio y a otros 11 por el encubrimiento del hecho.

Al declarar como testigo ante los jueces, el ministro manifestó que los efectivos «mostraron irregularidades graves ante un hecho gravísimo». «No se cumplió con la identificación, con el balizamiento que necesita tener una brigada al momento de actuar. No había una situación de peligro que amerite una maniobra como la que se desarrolló», aseguró en referencia a la persecución y disparos realizados por el personal de la Brigada de la Policía de la Ciudad acusados del crimen.

D´Alessandro aseguró que tomó conocimiento sobre una orden judicial vinculada a la presencia de la brigada 6 en esa zona del barrio porteño de Barracas, pero que no había una disposición de que tuvieran que actuar en ese momento. «Al momento de preguntar qué hacía la brigada ahí, me dijeron que estaban actuando en una causa, pero la fiscal actuante, de una fiscalía de la Ciudad, no dio la orden de estar ahí, en ese momento. Las cámaras y el geoposicionamiento mostraron que no actuaron de la manera que debería haber sido», indicó.

El exministro afirmó que los policías no cumplieron con el protocolo establecido por la Policía de la Ciudad: «No se identifican, no tenían los chalecos puestos, no estaba el auto balizado, no se moduló para identificarlos (a los adolescentes)». Asimismo, declaró que las imágenes «mostraban irregularidades graves ante un hecho gravísimo» y en el accionar policial «no se cumplió con la ley».

Luego, describió lo que surgió del geoposicionamiento en los celulares de los agentes implicados en el hecho y lo que observó de las imágenes de las cámaras de seguridad del gobierno de la Ciudad con respecto a los minutos previos en los que el Nissan Tiida de la brigada porteña divisó al Volkswagen Suran donde viajaban Lucas y sus amigos. «Los ven a los chicos, los pasan y los paran en la bocacalle (sobre la avenida Iriarte y Luna), y cuando arrancan los chicos, (los policías) arrancan atrás. Eso se ve en las cámaras», relató sobre lo acontecido.

El abogado querellante representante de la familia de Lucas, Gregorio Dalbón, le preguntó si era normal que un vehículo policial no identificado circulara sin patente: «No», respondió D´Alessandro.

Luego del exministro, se espera la declaración de otros policías que estuvieron durante el procedimiento en el que fueron detenidos Julián Salas (19) y Joaquín Zuñiga (19), dos de los amigos que viajaban con Lucas. También darán su testimonio ante los jueces Ana Dieta de Herrero, Daniel Navarro y Marcelo Bartumeu Romero, testigos de concepto aportados por las defensas de los policías implicados.

El caso de Lucas

Lucas salía de entrenar del Club Barracas con tres amigos en un Volkswagen Suran el 17 de noviembre de 2019, cuando fue interceptado por un Nissan Tiida en el que viajaban los tres policías ahora acusados del asesinato. Los policías que iban de civil les hicieron señas para que se detuvieran, pero como no llevaban vestimenta policial y el auto no tenía balizas, los chicos pensaron que podían ser ladrones e intentaron escapar, por lo que los efectivos les dispararon. El joven de 17 años que iba en el asiento del acompañante murió al recibir dos impactos de bala.

De acuerdo con la investigación, tras disparar contra los jóvenes, los policías intentaron simular que se había tratado de un enfrentamiento con delincuentes, maniobra a la que se habrían sumado otros efectivos, que «plantaron» un arma en el auto de las víctimas y detuvieron a dos de los amigos de Lucas, mientras que el tercero escapó y se presentó más tarde con sus padres para contar lo que había sucedido.

Los policías Issasi, López y Nieva llegaron a juicio imputados como coautores del delito de «homicidio agravado por haber sido cometido con alevosía, por placer, por odio racial, por el concurso premeditado de dos o más personas y por cometerse abusando de su función o cargo por un miembro de una fuerza policial». Además, los tres enfrentan cargos por las «tentativa de homicidio agravado, falsedad ideológica y privación ilegal de la libertad agravada por abuso funcional y sin previsión de la ley», en el caso de los amigos de Lucas.

En tanto, otros 11 policías porteños son juzgados por el encubrimiento del crimen de Lucas y las torturas a las que fueron sometidos los otros chicos.

El juicio se encuentra en la instancia final de testimonios y para junio se prevé la etapa de alegatos de la querella, la fiscalía a cargo de Aldo de la Fuente y de las 14 defensas. Luego en fecha a determinar, el veredicto.

Según los delitos por los cuales acusa la fiscalía y la querella se prevé que soliciten prisión perpetua para los tres policías acusados de homicidio y de 25 años para el resto de los efectivos imputados por el encubrimiento, las amenazas y la privación ilegítima de la libertad de los tres amigos que iban con Lucas ese día.

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