La Federación Aceitera (FTCIODyARA) iniciará un paro activo desde la medianoche de este viernes 27 de febrero. Denuncian que el proyecto destruye la jornada de ocho horas, facilita despidos y utiliza fondos de jubilados para pagar indemnizaciones.
En una nueva escalada del conflicto sindical, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) inició este viernes 27 de febrero una Huelga Nacional con paro activo. La medida, que forma parte del plan de lucha del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), incluye una movilización al Congreso de la Nación a partir de las 10 horas para rechazar el tratamiento de la reforma laboral.
Desde el gremio aceitero sostuvieron que el Gobierno «le declaró la guerra a la clase trabajadora» y calificaron la reforma como un proyecto «antiobrero» redactado sin participación de los trabajadores. Según el comunicado de la Comisión Directiva, la ley no contiene «ni un solo artículo» que favorezca a los asalariados.
Los puntos más críticos de la reforma
La Federación detalló los ejes de la normativa que consideran más peligrosos para la estabilidad y la salud de los trabajadores. En primer lugar, denuncian que se destruye el límite diario de la jornada a través del «Banco de Horas», permitiendo extensiones de hasta 12 horas. Además, advierten que el proyecto limita de forma «inconstitucional» el ejercicio de la huelga y las asambleas, al punto de la prohibición efectiva. Por otra parte, aseguran que la reforma abarata los despidos y crea un «negocio financiero» con el Fondo de Asistencia Laboral, el cual utilizaría fondos de los jubilados para costear las indemnizaciones, y alertan sobre el desmantelamiento de juzgados y salas de la Cámara, lo que buscaría impedir que los trabajadores puedan reclamar judicialmente contra los efectos de la ley.
La organización gremial también respondió con dureza a la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), que los acusó de ejercer una «resistencia corporativa al cambio». Los aceiteros recordaron que la regularización del empleo en el sector no llegó por leyes flexibles, sino por la lucha colectiva.
«Sabemos bien cómo se regularizaron los empleos en todo el complejo: haciendo huelga. Esa fue la única razón que las patronales entendieron para terminar con el sistema de contratistas y la tercerización», sentenciaron. Finalmente, desafiaron a las empresas a «reducir las jornadas laborales para contratar más empleados» si realmente buscan duplicar el empleo formal, en lugar de impulsar una legislación «restrictiva» que ellos mismos ayudaron a redactar.



