Mar 02 2024
Mar 02 2024

Anuncian acuerdo con el FMI

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Caputo y Bausili confirmaron el acuerdo con la delegación técnica del organismo que llegará hasta mayo y el gobierno recibirá un desembolso de U$S 4700 millones.

El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, informaron el miércoles por la noche se arribó a un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que alcanzará hasta mayo, cuando los funcionarios argentinos volverán a cruzarse con los técnicos del organismo multilateral para la octava auditoría. Los funcionarios enfatizaron que no se trata de un nuevo acuerdo, sino que se ha «reflotado» el que firmó en febrero de 2022 el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán. Esta sería la séptima revisión del pacto en el marco del acuerdo del Programa de Facilidades Extendidas (SAF), lo que le permitirá al país tener acceso a un desembolso de US$4.700 millones.

El entendimiento (staff level agreement) deberá ser aprobado en las próximas semanas por el Directorio Ejecutivo del organismo, y el desembolso será destinado «para pagar los vencimientos de capital correspondientes a diciembre, enero y abril», detalló el ministro de Economía en la conferencia de prensa brindada en el Palacio de Hacienda.

A la par del anuncio realizado por el organismo multilateral, el Ministerio de Economía señaló que el equipo del FMI que visitó el país, encabezado por Luis Cubeddu y Ashvin Ahuja, observó que el programa original «se desvió gravemente de su rumbo: se incumplieron las metas de déficit fiscal primario y de deudas internas para finales de septiembre, y datos preliminares sugieren que las metas de fin de año se incumplieron incluso por un margen mayor».

Si el directorio lo convalida, el FMI desembolsará de inmediato U$S 4700 millones con los que se pagará un vencimiento de capital por U$S 1740 millones que sucede en abril y se devolverá a la CAF los U$S 960 millones que le prestó a la Argentina para pagar un vencimiento en diciembre y se emplearán para pagar otro que cae en este mes por U$S 2000 millones. Por fuera del acuerdo, el país deberá pagarle al Fondo U$S 720 millones en febrero, «pero esos son intereses y no entran en este acuerdo», completó Caputo.

Los funcionarios no dieron detalles de los firmado con el FMI. Caputo sólo dijo que, por los incumplimientos anteriores, requirió «un mayor compromiso». El ministro aprovechó la ocasión para presionar a la oposición política y a la población en general con la muletilla de que, si el Congreso no aprueba la ley ómnibus, tomarán «medidas más duras».

El titular del Palacio de Hacienda explicó que se desistió de encarar la discusión de un nuevo acuerdo con el FMI porque «llevaría más tiempo» y que lo urgente era «pagar lo que se debía, por lo que optamos por reflotar el anterior acuerdo». Caputo, no obstante, dejó en claro que el Fondo Monetario «está abierto a esa posibilidad (en referencia a la discusión de un nuevo acuerdo), pero dijo creer que «es hora de que el país resuelva sus problemas, que es la adicción al déficit fiscal».

Por su parte, Bausili detalló que las nuevas metas acordadas con los técnicos del FMI prevén para este año «acumular reservas por US$ 10.000 millones y reducir el déficit fiscal al 0,9% del PBI». «El Fondo está cómodo con las medidas que hemos tomado», completó Bausili.

El FMI emitió un comunicado una hora antes de la presentación del dúo Caputo-Bausili y en él sí dio algunos detalles de los compromisos asumidos por los funcionarios, especialmente que el resultado fiscal de este año será de un superávit de 2% del PIB. Aunque no lo aclaró, se refirió al resultado primario, es decir, sin contar el pago de intereses de deuda, que si se agregan al cálculo (el llamado resultado financiero), transforman ese superávit en un déficit de 1 punto del PIB, cerca de lo que se había estipulado originalmente.

El comunicado del Fondo no contuvo más detalles. Sí está plagado de alabanzas a la política económica del presidente ultraderechista Javier Milei y que instrumenta Caputo. También está pleno de supuestos sobre los beneficios para la economía del país que traerían aparejadas esas medidas. «La nueva administración ya está implementando un ambicioso plan de estabilización, basado en una gran consolidación fiscal inicial, junto con acciones para reconstruir las reservas, corregir desajustes de precios relativos, fortalecer el balance del Banco Central y crear un mercado más simple y basado en reglas. También prevé la ampliación de la asistencia social para proteger a los más vulnerables», se lee en el texto. «El desembolso propuesto tiene como objetivo apoyar los fuertes esfuerzos políticos de las nuevas autoridades para restaurar la estabilidad macroeconómica y ayudar a Argentina a satisfacer sus necesidades de balanza de pagos», agrega. El FMI incluso emite opiniones políticas: «Las autoridades están consiguiendo apoyo social y político para su plan de estabilización», observa.

Al ser consultado si un rechazo por parte del Congreso del proyecto de ley ómnibus afectaría poder alcanzar las nuevas metas, Caputo dijo: «Como argentino quiero que la ley pase» la aprobación del Parlamento. «Esas Bases (en referencia al nombre del proyecto) nunca las debimos haber perdido y que desde que las hemos perdido, hemos pasado a ser un país pobre», aseguró. Tras lo cual advirtió que si la ley no es aprobada «extremaríamos los recursos para cumplir» con las metas de alcanzar un déficit fiscal del 0,9% y conseguir reservas por US$ 10.000 millones. «Si la ley no pasa, las medidas van a ser más duras», enfatizó el ministro.

Caputo, tras recordar que el programa acordado con el FMI «implica no tomar más deuda», reconoció que la semana pasada mantuvo un diálogo con bancos sobre la posibilidad de realizar un canje de bonos. «Son conversaciones regulares que son lógicos tenerlas pero no hemos tomado ninguna decisión en concreto» sobre la posibilidad de llevar adelante un canje, finalizó el funcionario.

La deuda la tomó Mauricio Macri y Luis Caputo

El primer mandatario argentino reposteo un X de la cuenta oficial de la «Oficina del Presidente Javier Milei», en el que se asegura que la deuda que renegoció Caputo fue contraída por el expresidente Alberto Fernández. Lo cierto es que el origen del plan que está por ser renovado fue un préstamo (ilegal) con el Fondo Monetario tomado por el expresidente Mauricio Macri en 2018, que sí fue renegociado por quienes estuvieron a cargo de la cartera de economía durante el gobierno de Alberto Fernández, primero en manos de Martín Guzmán y luego abordado por Sergio Massa.

Ante esta situación, la exportavoz presidencial, Gabriela Cerruti, publicó el comunicado y acusó al Gobierno de mentir en un comunicado oficial. «Es demasiado», dijo en su cuenta de X. A su vez, el expresidente Alberto Fernández compartió el mensaje, mostrando su apoyo a las palabras de la exfuncionaria.

Noemí Brenta, doctora en economía y especialista en deuda externa, afirmó a FM La Patriada que «el acuerdo con el FMI no estaba caído» y explicó que «cuando un gobierno incumple gravemente el acuerdo» el FMI «lo suspende»

«Es claro, no algo secreto», expresó en conversación con Todos en cuero.

Además, aclaró la ‘confusión’ de la Oficina del Presidente de Javier Milei, y aclaró que «decir parcialmente la verdad es mentir» y sostuvo: «La deuda original la contrajo Macri. El acuerdo de Alberto Fernández fue exclusivamente para pagar esa deuda. El Fondo le entregó a Macri, en 13 meses, 44.500 millones de dólares para que ganara las elecciones».

La especialista sostuvo que «ningún acuerdo con el Fondo es bueno porque implica restricciones ortodoxas en la política económica».

Fuente: FM La Patriada y Télam.

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