La exsecretaria de Milman explicó que la manipulación de los teléfonos se realizó en oficinas de la precandidata a la presidencia por JxC y brindó los motivos que la instigaron a adelantar su testimonial.
Las nuevas revelaciones en la causa que investiga el intento de asesinato de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner involucran a la precandidata de Juntos por el Cambio (JxC), Patricia Bullrich, y al diputado Gerardo Milman.
Ivana Bohdziewicz, la exasesora de Milman, diputado de JxC, que reconoció que un perito informático había borrado su teléfono en unas oficinas de Patricia Bullrich, admitió que pidió adelantar su declaración como testigo en la causa por el intento de magnicidio contra Cristina Kirchner porque se sentía «presionada».
La líder del PRO respondió ante las acusaciones que la comprometen en la investigación que se trata de un «verso total» y dijo que desde el oficialismo «ya no saben qué inventar».
«Para mí es verso total, no tengo la mejor idea de lo que hablan. Yo nunca llevé nunca a nadie ni conozco absolutamente nada. La verdad que me sorprende la creatividad, deberían hacer una serie en Netflix de tantos inventos que hacen«, dijo ante la prensa.
El relato de la exsecretaria de Milman
En su declaración se detallan los motivos que llevaron a Bohdziewicz a aceptar el borrado de su celular, la forma en la que se desencadenaron los hechos y los temores por los que decidió presentarse espontáneamente en Comodoro Py para ampliar su testimonial, en el marco de la causa en la que se investiga el atentado contra Cristina Kirchner.
«Le di mi teléfono (a un perito) y estuvo analizándolo y decide borrar todo. Yo preocupada por mi vida personal, en ese momento los medios estaban bastante activos, entonces deciden borrar todo y yo accedí. Tampoco creí que iba a ser tan grave y me iba a perjudicar hacerlo», aseguró Bohdziewicz en la ampliación de su declaración como testigo, acompañada por el abogado Rafael Benedicto Díaz Flaqué.
Bohdziewicz explicó que esa operación de borrado de teléfonos se realizó en oficinas de Patricia Bullrich sobre la Avenida de Mayo aproximadamente el 10 de noviembre del año pasado, cuando la querella de la Vicepresidenta había pedido el secuestro de los aparatos.
De la declaración se desprende una supuesta maniobra engañosa hacia la jueza María Eugenia Capuchetti y al fiscal Carlos Rívolo, pues en el borrado de los teléfonos también fueron manipulados los del propio Milman y los de Carolina Gómez Mónaco, otra colaboradora del diputado.
Bohdziewicz se quedó sin trabajo en enero pasado, pero Gómez Mónaco continúa en el staff de Milman y fue ella quien se interesó por saber qué diría su excompañera en la ampliación de testimonial, según prueban capturas de chats que presentó en la Justicia.
«Carolina decía que se ponga las pilas, que nos dé un respaldo, que con el Mundial no se calmaba nada, y me comenta que Milman le dijo que había hablado con Patricia y que nos iba a poner un perito para ver la información que tenían los celulares porque era probable que se filtrara nuestra información», relató la testigo.
En sus dichos, Bohdziewicz se confesó «aterrada» por esa eventual filtración y que los llamados de Gómez Mónaco cuando ya no eran compañeras de trabajo la asustaron.
«Un mes exacto sin hablar con nadie. Carolina me manda unos mensajes, y a esa altura yo ya me sentía muy presionada por esta cuestión», resumió.

La importancia de su testimonio
Bohdziewicz es una de las dos personas que el 30 de agosto pasado estuvieron en el bar Casablanca, ubicado frente al Congreso, en la esquina de Riobamba y Rivadavia, donde según la declaración de un testigo, el diputado Milman habría pronunciado la frase «cuando la maten voy a estar camino a la Costa», en presunta referencia al intento de asesinato de la Vicepresidenta que ocurriría dos días más tarde, en el barrio de Recoleta, la noche del 1 de septiembre.
La exsecretaria de Milman -que dijo haber sido despedida en enero de este año- ya declaró tres veces en este expediente: la primera fue a finales de octubre; la segunda, el 1 de diciembre, y la tercera fue el último viernes; ahora se sabe que entre la primera y la segunda mantuvo un encuentro con el diputado de JxC en oficinas que atribuyó a Bullrich, para que borraran información de su teléfono.
Teléfonos
De su relato se desprende que, tras esa conversación, ambas emprendieron un viaje en subte hasta un lugar donde las estaban esperando: «De ahí nos fuimos a Avenida de Mayo 953, oficina de Patricia Bullrich, si no me equivoco. Llegamos ahí, no había nadie, solo estaba Milman con el perito, cuyo nombre no recuerdo, pero era morocho, grandote, de unos 60 años aproximadamente, vestido de civil, no recuerdo si estaba con bastón. No había nadie más. Estando ahí, en ese momento, nos enteramos por Milman, no sé si abogados o qué, que habían pedido el secuestro de nuestros celulares. Nunca dijo quién le informó».
«Y en ese mismo momento le di mi teléfono y estuvo analizándolo y decide borrar todo. Yo preocupada por mi vida personal, en ese momento los medios estaban bastante activos, entonces deciden borrar todo y yo accedí. Tampoco creí que iba a ser tan grave y me iba a perjudicar hacerlo», señaló en ese punto la testigo.
«Con el celular que tenía Carolina no sé qué hizo. Creo que se lo donaba a la hermana. Pero en esa reunión el perito manipuló mi teléfono para borrar mi información personal», continuó.
En ese punto, desde la fiscalía se le preguntó si el perito manipuló algún otro teléfono, y la testigo respondió: «Sí, el de Milman, pero no se qué hicieron», se lee textual en uno de los párrafos de la declaración.
Gómez Mónaco tenía una segunda línea telefónica que no estaba registrada a su nombre y que no fue entregada a la Justicia; la otra, la que sí estaba a su nombre, la secretaria compró un teléfono nuevo y fue ese el que llevó al juzgado de Capuchetti.
Sobre la situación de sus propias comunicaciones, la testigo aclaró: «El fin de semana largo de marzo que fue 24, salen mensajes míos a la luz, fuera de contexto, y yo me entero porque Carolina me manda la nota y me dice estoy hablando con el abogado de Patricia (Bullrich) para que vayas a hablar con él a ver si te dan pelota», siguió.
Sobre ese punto, atribuyó las presiones a su compañera Gómez Mónaco, quien -según dijo y aportó prueba- la llamó de modo insistente desde que se enteró que tenía previsto ampliar su declaración testimonial.
Habló Bullrich
En sus redes sociales, la expresidenta del PRO le restó importancia a la gravedad del testimonio de la exasesora del diputado de su partido, y sostuvo: «Ya no saben qué inventar frente al total y absoluto fracaso de su patético cogobierno».
Ya no saben que inventar frente al total y absoluto fracaso de su patético cogobierno. Conmigo, El 10 de diciembre el kirchnerismo se acaba. pic.twitter.com/GzG5Ru2Bbl
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) May 8, 2023
Larreta pide que la justicia investigue
Esta mañana, el precandidato a presidente por Juntos por el Cambio, Horacio Rodríguez Larreta, opinó al respecto y pidió que se encargue el poder judicial: «Basta de teorías conspirativas. Que investigue la justicia, la política no debe meterse en las investigaciones judiciales».
«Basta de teorías conspirativas. Que investigue la justicia, la política no debe meterse en las investigaciones judiciales»
???? Horacio Rodríguez Larreta, Jefe de Gobierno pic.twitter.com/tLNakSi3Qq
— FM La Patriada (@FMLaPatriada) May 9, 2023
La reacción de Cristina y Alberto
Ayer, la vicepresidenta Cristina Kirchner manifestó su reacción a la difusión de la noticia y publicó en sus redes sociales citando las declaraciones de un diputado brasileño al respecto: «Resulta muy impresionante no sólo la naturalización de la violencia política sobre mi persona, sino también el encubrimiento del intento de asesinato ocurrido el 1 de septiembre».
También el presidente Alberto Fernández se hizo eco de lo sucedido y afirmó que la líder del PRO debe «dar explicaciones» por las recientes revelaciones de la excolaboradora del diputado Milman.
«Que en el despacho de una dirigente como Patricia Bullrich se cite a una persona para pedirle el teléfono y borrarle el contenido por temor a que ese contenido pueda verse en la justicia me parece algo vergonzoso. Con todas las letras. En términos institucionales, imperdonable», subrayó.
Consultado por la prensa, el Presidente señaló que no es él quien tiene «que hablar» del tema y estimó «que los que tienen que explicar lo sucedido son Patricia Bullrich y Milman».
Con información de NA, Télam y Móvil de FM La Patriada



