A pesar de los pronósticos mediáticos mezquinos sobre el albur del Gobierno y sus gestiones simultáneas en Brasilia y Beijing, La Patriada reconstruyó los fundamentos de los buenos augurios que cosecharían las delegaciones oficiales en ambos hemisferios del planeta. | Por Fabián Waldman
“Fue una buena reunión y, con el objetivo alcanzado del gasoducto, vale doble”. Así definieron cerca de Alberto Fernández el encuentro entre el jefe de Estado argentino y su par brasileño, Lula Da Silva, ante la consulta de La Patriada. “Conseguimos los u$s 600 millones para financiar el gasoducto y, además, la posibilidad de exportarles por otros u$s 3.000 millones más. Es un gran anuncio”, acotaron. Este nuevo viaje a Brasilia arrojó un resultado diferente al último.
Mientras esto sucede en el continente, el raid de la delegación encabezada por Sergio Massa y Máximo Kirchner en China, a 15.000 kilómetros de distancia, aporta también buenas nuevas para el Gobierno: “Consiguió que adelanten pagos que debían hacerse más tarde”, comentó satisfecho un integrante del entorno del tigrense a este portal. El titular de Economía cerró el acuerdo para la llegada de u$s 1.000 millones para avanzar con las represas Cepernic y Kirchner.
Detalles del encuentro y temas tratados
El anterior encuentro de Fernández y Lula había sido el 3 de mayo y estaba centrado en la posibilidad de realizar el intercambio comercial entre países de un modo similar al que se utiliza con China. Se trataba de la posibilidad de usar reales para que los empresarios brasileños pudieran vender en Argentina y cobrar en esa moneda con el objetivo de dejar liberados los dólares para intercambios en otras latitudes. Por ahora, esa cuestión no está saldada. La responsable de avanzar en ello era la titular del banco de los BRICS, Dilma Rousseff.
En el encuentro que tuvo lugar en China, por lo demás, esa discusión no estuvo sobre la mesa: “no hubo tiempo de tratarla”, dijo el ministro de Economía brasileño e integrante del directorio del Banco, Fernando Haddad.
El 26 de junio se cumplirán 200 años de relaciones entre los países y, por ese motivo, Fernández estará nuevamente en Brasilia. Es interés de los dos mandatarios que se apruebe el Plan Estratégico para el Desarrollo de las dos naciones.
Durante aproximadamente 40 minutos, Lula y Fernández avanzaron en las conversaciones sobre la financiación a través de créditos del Banco Nacional de Desarrollo (BNDES). Como resultado de ello, Brasil financiará los tubos y chapas de acero producidos allí para el segundo tramo del gasoducto Néstor Kirchner: La línea que unirá Saliqueló con San Jerónimo y otras partes del gasoducto norte, Salta con GNEA, Aldea Brasileira con Uruguayana y San Jerónimo en Santa Fe. El monto será de hasta u$s 600.000.000, permitirá a la Argentina alcanzar el autoabastecimiento energético y exportar gas a Brasil desde Vaca Muerta.
Las excelentes relaciones entre el Planalto y Casa Rosada también han permitido subsanar necesidades energéticas de las dos partes en los últimos años. Lula indicó que, gracias a los excedentes brasileños, proveerán a la Argentina en este invierno. De esta manera, las arcas locales experimentarían un alivio ante la mejora en las condiciones de importación de energía de fuente térmica. El plazo de pago pasará de los actuales 90 días a 180 días generando un fuerte ahorro en divisas. En 2022 se importó energía brasileña por casi u$s 350.000.000. El líder del país vecino expresó la voluntad de buscar soluciones para mejorar las condiciones de cara a futuras exportaciones de energía hidroeléctrica a Argentina.
Otros puntos tratados fueron el futuro modelo de gestión del Puente São Borja-Santo Tomé, que cruza por la provincia de Corrientes a Río Grande do Sul y cuya concesión finaliza en agosto. Coincidieron Fernández y Lula en que el puente es estratégico para el comercio bilateral.
Asimismo, se signaron protocolos de intenciones entre tres empresas de comunicación pública argentinas y la Empresa Brasil de Comunicación (EBC).
En la finalización de la jornada, Lula reiteró que está “empeñado en ayudar a la Argentina para que salga de la situación en que se encuentra”. “Tuve una buena conversación con la titular del FMI (Krystalina Giorgeva), para que ella tome en cuenta la sequía que sucedió en la Argentina y que no haga un esfuerzo insoportable”, añadió. Por su parte, el mandatario argentino ponderó el lugar central e indiscutido que está jugando Lula.


