Organizaciones de izquierda y agrupaciones sociales cortaron de forma sorpresiva las avenidas 9 de Julio y Corrientes. La Infantería intenta desalojar la calzada con gases lacrimógenos en medio de un clima de máxima tensión previo al debate en el Senado.
El centro porteño se convirtió este viernes en un escenario de enfrentamientos y corridas. Grupos de manifestantes de diversas agrupaciones y partidos de izquierda cortaron totalmente la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, a la altura del Obelisco, generando un caos vehicular inmediato que sorprendió a los automovilistas.
La protesta se realiza en el marco de la jornada clave donde el Senado tiene previsto tratar el proyecto de Reforma Laboral. Lo que comenzó como una columna de manifestantes derivó rápidamente en una situación de violencia cuando efectivos de la Policía de la Ciudad arribaron para aplicar el protocolo de orden público.
Según consignó la Agencia Noticias Argentinas, la tensión escaló cuando los efectivos policiales intentaron hacer retroceder a la columna de manifestantes que ocupaba la Avenida 9 de Julio y Carlos Pellegrini. Ante la resistencia de los grupos, la policía comenzó a lanzar gas lacrimógeno para dispersar la zona, lo que provocó forcejeos y escenas de pánico entre los transeúntes.
A esta hora, el tránsito en la zona del Obelisco está prácticamente paralizado. Las autoridades recomiendan evitar el área del microcentro, ya que se espera que las columnas de manifestantes continúen movilizándose hacia las inmediaciones del Congreso para seguir de cerca la sesión legislativa.
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