Por Augusto Taglioni | Colombia vive su propio estallido social. Y no debe sorprendernos. En noviembre de 2019, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos indignados se movilizaron contra las políticas del gobierno de Iván Duque e hicieron sentir el enojo con décadas de neoliberalismo.
Mientras se multiplican las denuncias por violaciones a los derechos humanos en Colombia, la Cancillería de ese país advirtió que el Presidente argentino Alberto Fernández, con sus declaraciones, "busca alimentar a la polarización" y que "no contribuye a la convivencia y al consenso".
El médico infectólogo Martín Hojman sostuvo que las camas de terapia intensiva están totalmente ocupadas y, si se mantiene el ritmo de contagios de coronavirus en la Ciudad, hay "riesgo de colapso".
Según la congresista María José Pizarro, lo que se vive en su país, efectivamente, es un "retorno a la guerra". "Y hoy vemos que esa guerra ya no se expresa sólo en lo rural, sino también en lo urbano", agregó.
El Ministerio de Salud informó 24.086 nuevos casos y sigue la preocupación por la disponibilidad de camas en el AMBA, que cuenta con una ocupación del 76.5% por ciento.
Los presidentes de Rusia y Francia se mostraron a favor de la liberación de las patentes, luego del pronunciamiento del presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Argentina ya se había pronunciado en esa dirección.
El biólogo molecular se pronunció a favor de la liberación de las patentes de las vacunas contra el coronavirus "para que se pueda producir en otros lugares".
La fabricación local del hisopo nasofaríngeo abre "un nuevo camino a la producción, el empleo y las exportaciones", dijo el presidente de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, Fernando Peirano.
La subsecretaria de Economía del Conocimiento, María Apolito, enfatizó que Argentina "es uno de los principales productores de vacunas para ganadería, y eso es todo a base de biotecnología".