por Fabián Waldman.
Las similitudes entre Donald Trump y Javier Milei recorren una mirada política afín, allanada por la sumisión del argentino, y sumada a la realización de estafas financieras asociadas a la creación de criptomonedas.
Estafadores y encubridores
El Fiscal General de los EE.UU., Todd Blanche, decidió cerrar la causa por estafas con criptomonedas en la que estaba involucrado el presidente Donald Trump. En la misma estaba involucrado el propio funcionario quien, según denunciaron 6 senadores demócratas, se benefició, como mínimo, con u$s 159.000.
El presidente Javier Milei y el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona, clausuraron la labor de la Unidad de Tareas de Investigación. Este organismo, creado específicamente por el caso $LIBRA, fue disuelto mediante el Decreto 332/2025 al considerarse cumplida la misión encomendada originalmente por el Decreto 114/25.
Las coincidencias entre Trump y Milei no se limitan a la estafa con criptomonedas, sino que se extienden al modus operandi: en ambos casos, existió la firma de contratos previos al lanzamiento de la memecoin.
Hace unos días, se conoció el acuerdo alcanzado por Javier Milei con Mark Hayden Davis. Allí se daba a conocer el convenio para asesorar y proveer servicios de blockchain, contratos inteligentes e inteligencia artificial al Estado Argentino, sin que Davis percibiera honorarios ni compensaciones económicas.
Este documento se firmó el 29 de enero de 2025, días antes del lanzamiento del token $LIBRA, el cual fue impulsado por Javier Milei a través de una publicación en la red social X el 14 de febrero de 2025 a las 19:01 hs. Hasta el momento, la Justicia Federal no ha corroborado la participación de funcionarios del gobierno nacional ni de sus allegados, mientras el responsable de la investigación se toma su tiempo para avanzar en la causa.
Mientras tanto, en el norte del continente, información de las últimas horas revela que la familia de Donald Trump le vendió el 49% de su criptomoneda al rey de Abu Dhabi por u$ 500.000.000, de los cuales los socios deberían abonar u$s 187.000.000 por adelantado. Según denuncia el periódico Wall Street Journal, el contrato se concretó a cuatro días de que Trump asumiera su segunda presidencia.
Enemigo interno y “externo”
Pero las similitudes no se limitan solo a los mandatarios; ambos han elegido figuras de perfiles similares para gestionar la seguridad interior. Kristi Noem es la titular del Department of Homeland Security (DHS), mientras que el Ministerio de Seguridad Nacional ha sido ocupado primero por Patricia Bullrich y ahora por su ‘testaferra’, Alejandra Monteoliva.
En conferencias de prensa, entrevistas y discursos, las funcionarias de ambos países responsabilizan sin dudarlo a periodistas, observadores o manifestantes, acusándolos de no respetar la autoridad o de interponerse en sus tareas, atribuyéndoles incluso las consecuencias sufridas en esos contextos.
La defensa de los efectivos de seguridad por parte de las responsables del área frente a las claras evidencias en contra no dejan de sorprender por el fogoneo y la permisividad para dar continuidad a la política de amedrentamiento.
Kristi Noem responsabiliza al enfermero asesinado, Alex Pretti, e invierte la carga de la prueba sobre los numerarios del ICE, identificados como Jesús Ochoa y Raymundo Gutiérrez. Se trata de dos ‘latinos’, miembros de la Patrulla Fronteriza, responsables de acciones que buscan detener, secuestrar y deportar a ‘inmigrantes ilegales’ de los EE. UU.
Por su parte, Patricia Bullrich culpabiliza a Pablo Grillo argumentando que se colocó en un sitio indebido, exponiéndose así al accionar de la Gendarmería Nacional. Asimismo, mintió sobre la trayectoria del proyectil disparado por el gendarme Héctor Guerrero —hoy procesado—, autor del disparo contra el fotoperiodista el 12 de marzo del año pasado.
Cabe recordar que Bullrich recibió a Noem en la Casa Rosada el 28 de julio pasado y, tras ofrecerle una visita guiada por el edificio, firmaron un convenio. En sintonía, las publicidades de Alejandra Monteoliva son una copia fiel de las expresiones de xenofobia y racismo expresadas por su par yanky, tanto en sus redes sociales como en comerciales pagos en América Latina, advirtiendo a los posibles inmigrantes a la Argentina y EEUU.



