La mesa chica de la central obrera se reúne este miércoles para decidir si convoca a una marcha federal el viernes. Mientras los sectores más duros ya lanzaron un paro y movilización, la conducción evalúa llevar la pelea a los tribunales si la ley es aprobada.
La mesa chica de la CGT vuelve a verse las caras este miércoles en una jornada clave para el futuro de la reforma laboral. El encuentro, convocado por los triunviros Jorge Sola, Cristian Jerónimo y Octavio Arguello, tendrá lugar a las 15 horas en la sede de UPCN. Allí, el jefe de los estatales, Andrés Rodríguez, oficiará de mediador en una cumbre que busca unificar posturas ante el inminente tratamiento de la ley en el Senado, previsto para este viernes.
El clima en las organizaciones de trabajadores es de un «creciente malestar» tras el paro general del jueves pasado. Ante la posibilidad de que el oficialismo logre la sanción de la norma, la central obrera analiza dos caminos complementarios: la presión callejera y la vía judicial.
La CGT evalúa seriamente convocar a una movilización masiva hacia el Congreso para el viernes al mediodía. Según consignó la agencia Noticias Argentinas, la estrategia consiste en exponer a los legisladores que acompañen el proyecto: se buscará hacerles pagar el «costo político» a los senadores que voten a favor, con especial énfasis en aquellos que provengan del peronismo.
El frente judicial y el sector «duro»
En caso de que la reforma sea aprobada, la conducción cegetista ya prepara un «accionar en tribunales». La intención es impugnar los capítulos que consideran inconstitucionales, particularmente aquellos que interpretan como un impedimento al derecho de huelga.
Mientras la mesa chica delibera, los sectores más combativos ya movieron sus fichas: el Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), que nuclea a la UOM, Aceiteros, Aeronáuticos y las dos CTA, ya convocó a una movilización para el viernes a las 12, mientras que ATE se sumará a esa jornada con un paro nacional en todo el país.
La reunión de este miércoles será determinante para saber si la CGT se pliega orgánicamente a la marcha del viernes o si apuesta por una resistencia enfocada en la judicialización posterior a la sesión.



