Jun 03 2026
Jun 03 2026

El giro a la derecha en Argentina

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Casi inexplicable para los sociólogos e inentendible para los dirigentes políticos tradicionales, la Argentina se volvió mucho más permeable a las ideas de derecha en los últimos años. Según el informe que acaba de difundir Zuban Córdoba, un 26,1 por ciento de los consultados se identifica con algunas de las variantes de izquierda (entre extrema izquierda con 1,1 por ciento; izquierda con 8,1; y centroizquierda con 16,9 por ciento); un 18,2 por ciento se reconoce en el centro; casi el 40 por ciento adhiere a la derecha (18,5 por la centroderecha; 16,9 por la derecha; y 4,4 por ultraderecha); y el 15,8 no sabe o no contesta.

Paradójicamente, el 71,9 por ciento se declara a favor de la política, en contra del 22,2 por ciento que la rechaza y el 5,8 que se muestra prescindente. De este panorama, podría inferirse que todavía existe una malla de contención y representación política fuertes y que lo que opera, en todo caso, es la fragmentación.

Puestos frente a la disyuntiva de manifestarse más o menos lejanos de ideas o conceptos, un 60,2 por ciento admitió su proximidad con el capitalismo y un 49,5 con el liberalismo económico. El peronismo y el feminismo cosecharon casi idénticos porcentajes de lejanía o refracción, alrededor del 53 por ciento, pero sus guarismos negativos son similares e incluso menores que el rechazo al radicalismo (54 por ciento); el macrismo (58,3 por ciento); libertarios (55,8 por ciento); y el kirchnerismo (61,5 por ciento). Más arriba que la fuerza social que lidera Cristina Kirchner solo trepan las nociones de marxismo y comunismo, que acreditan 71 y 77 por ciento, respectivamente.

Párrafo aparte, merece la distancia que manifiestan los encuestados frente a la idea de machismo: el 80 por ciento se ubica lejos de él. La matrix estallaría si no se concediera que las respuestas recogidas provienen de personas de carne y hueso, con contradicciones e inconsistencias ideológicas en la elaboración de sus juicios y la percepción de los problemas, pero también reflejan que abundan individuos que perciben una hostilidad equivalente entre las prácticas machistas y las luchas feministas.

Tinder bizarro

El trabajo se arrima también a la constitución de una acabada base de datos para las app de citas. Entre las preguntas realizadas, se cuentan con quién sería más proclive a entablar una amistad, con quién tendría una relación y con quién sería más proclive a ponerse de novio. En todas, la identidad menos escogida es la de izquierda: 3,8, 4,5 y 3,8 por ciento, respectivamente. Peter Capusotto tenía razón con el nombre de su bar.

El Frente de Todos y Juntos por el Cambio empataron en la potencialidad de hacer amigos, con una cosecha de 23,7 por ciento, seguidos por los libertarios con un 17,6 por ciento pero adelantados por el intrigante “No sabe”, con un 31 por ciento. A la consulta sobre la proclividad a tener una relación, la coalición opositora desciende a 19,5 por ciento y su par oficialista a 18,5, mientras que los libertarios caen a 13,6 por ciento y el gremio de los que no tienen ni idea o no opinan sube a 43 por ciento. Algo similar sucede con la pregunta acerca del noviazgo: 40,4 por ciento ni-ni; 21,7 por ciento para JxC; 19,6 por ciento para FdT; y 14,5 para los seguidores de Javier Milei.

Los espectros

Otro módulo interesante de la encuesta de Zuban Córdoba es el referido a las creencias de que existen sectores que proponen políticas de corte comunista en Argentina y las chances de que prolifere el fascismo. El 44,6 por ciento ve el fantasma del comunismo en estas pampas, aunque más de la mitad no está de acuerdo con esa apreciación; en tanto que solamente el 28,8 advierte la amenaza del fascismo en esta geografía frente a una abrumadora negación del 63 por ciento.

El terror a las ideas de izquierda llega al paroxismo de que un 36,3 por ciento cree que el comunismo o el socialismo pueden llegar al poder.

El relevamiento dedicó una parte del sondeo a la percepción sobre la democracia. El cuestionario ofrecía a los encuestados la posibilidad de mentar los sentimientos que le producía el sistema democrático, y el 50 por ciento eligió conceptos positivos y el 42,4 por ciento optó por palabras negativas. No obstante, la ecuación cambió cuando la pregunta apuntó a los sentimientos que despierta la dirigencia política: el 75,1 por ciento dedicó una mirada negativa y solo el 21 por ciento la redimió. Los argentinos bancan la democracia pero detestan a los jetones.

Matcheando con esa hipótesis, se podría mencionar que ante la disyuntiva entre orden y libertad, el 63 por ciento se inclinó por la segunda mientras que el 24,7 lo hizo por la primera.

Finalmente, la encuesta recoge que para el 47,9 por ciento el comunismo existe y es el gran mal del país. En contraposición, el 32,6 por ciento le otorga esos atributos a la ultraderecha. El cambio cultural de la última década empieza a ser palpable.

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