por Fabián Waldman.
El Gobierno avanza a los tumbos con un tropezón tras otro y sin imponer un cambio de agenda. Las peleas internas entre el sector de Santiago Caputo y Martín Menem del fin de semana se apagaron en intensidad, pero la situación judicial y patrimonial de Manuel Adorni sigue marcando la cancha. En el Senado, trata de avanzar con la Reforma Electoral pero se estima que sufrirá algunas modificaciones.
En Casa Rosada aseguran que podrán avanzar con la Reforma Electoral. Aunque sería una victoria pírrica, no conseguiría eliminar las PASO, pues finalmente quedarían como optativas. Los nuevos comicios se llevarían adelante mediante Primarias Abiertas Simultáneas (PAS). “Estamos trabajando, obviamente nos vamos a poner de acuerdo”, expresó Diego Santilli esta mañana a la salida del MALBA, donde brindó una conferencia y luego permaneció para escuchar a Javier Milei.
Este camino intermedio será en definitiva el propuesto por La Libertad Avanza en el Senado, al no haber conseguido los votos necesarios para tumbarlas. Además, LLA se encamina a pedir la convocatoria a una sesión donde se dividiría el tratamiento del proyecto original: por un lado se debatirían las PAS y por otro el resto del contenido.
Patricia Bullrich había planteado el desenganche de Ficha Limpia del resto del dictamen pero fue rechazado por Karina Milei en la última Mesa Política. Salió del cónclave con ese mandato, pero las manos necesarias para acompañarlo no están y sobrevivirían las primarias abiertas como las PAS.
Las PASO son un instrumento que dirimía instancias internas de los partidos. El peronismo, en la voz de diferentes referentes durante el gobierno de Alberto Fernández, había planteado su eliminación. De Pedro, ministro del Interior del anterior gobierno, sostuvo que las PASO funcionaban como una «encuesta cara» obligatoria para el Estado. En el año 2022, argumentaba que cada espacio político debería resolver sus internas puertas adentro. Hoy, en la oposición, desde el Partido Justicialista se oponen a esta medida.
La declaración más esperada
La declaración jurada de Manuel Adorni sigue generando divisiones dentro del gobierno. Aunque puertas adentro de Casa Rosada aseguran que su presentación será en breve, sin precisar si serán una o dos semanas, lo único que confirman es que estará todo en regla. En las últimas horas se conoció una reunión con empresarios en Punta del Este en la cual los invitados abonaron para conocer de boca del ministro la situación política, económica y social en Argentina.
Las nuevas manchas del Jefe de Gabinete, quien hoy a la mañana tuvo un nuevo aval del Presidente, completan una seguidilla de situaciones comprometedoras. Manuel Adorni estuvo junto a Javier Milei durante la disertación del mandatario en el MALBA, pero Santilli fue quien contestó sobre el contexto patrimonial de Adorni. “La va a presentar en estos días y lo hará en tiempo y forma”, dijo el funcionario que se sienta a escasos metros de su despacho.
Mientras tanto, la gestión del Vocero se reduce a reuniones con ministros, “pasarán todos por su despacho esta semana”. Su lugar, por el poder de Karina Milei y el despliegue de Diego Santilli con los gobernadores, no encuentra el espacio. Sin conferencias de prensa a la vista, “por ahora no hay nada planificado” dicen desde su entorno. Su accionar no encuentra un respaldo político adecuado.
La Vicepresidenta Victoria Villarruel agregó otro pedido y exigencia al de Patricia Bullrich hace unas horas en la Catedral. Antes de ingresar, sumó su pedido: “Estamos esperando todos la DDJJ de Adorni”. También señaló: “nunca voy a responder con faltas de respeto”, en alusión a las contestaciones brindadas por el Vocero a los periodistas en sus exposiciones.



