Jul 18 2026
Jul 18 2026

El Gobierno sostiene que los sindicatos quieren la reforma laboral

Publicado el

por Fabián Waldman.

La reforma laboral llega al Senado el 9 de diciembre y el Gobierno sostiene que la relación con la CGT permite visualizar más signos de aprobación que de negativa, a pesar de las palabras en sentido contrario de la dirigencia gremial.

«Existen más acuerdos que diferencias», en casa Rosada sostienen que la reforma laboral saldrá a la luz con lo sustancial del proyecto presentado por el oficialismo.

Gerardo Martínez, secretario general de la UOCRA y representante de la CGT en el Consejo de Mayo, en declaraciones a La Patriada Web afirmó que «hablar de una reforma laboral en la Argentina es un hecho insólito e inédito y que la CGT de ninguna manera va a aceptar».

La frase fue pronunciada luego de sostener una reunión durante alrededor de una hora en el despacho de Santiago Caputo en la jornada de ayer. Cerca del miembro del Triángulo de Hierro entienden como lógica las palabras del sindicalista, ya que tiene que atender las demandas de sus representados.

El “acting” realizado por el sindicalista, siempre según los dichos de nuestro interlocutor, forma parte de la estrategia para llevar a buen puerto la iniciativa. La posibilidad de conseguir las manos para aprobarla recae en Diego Santilli, ministro del Interior; y en  Martín Menem, presidente de la Çámara de Diputados, cuyos trabajos destacan en Balcarce 50.

Si bien las promesas a los gobernadores de parte de Santilli chocan con la billetera del ministro de Economía Luis Caputo, tanto la CGT como los mandatarios provinciales se mueven en la franja del posibilismo y miran el resultado electoral del 26 de octubre.

En ese terreno, la justificación para aceptar y ofrecer poca resistencia entra en la lógica de alcanzar beneficios puntuales y no ir contra el grueso de sus electores.

Tampoco habría enojo frente a una probable medida de fuerza encaminada que la verían como normal. La base del acuerdo está en las “similitudes entre sus aspiraciones y las nuestras”, se sincera nuestro interlocutor, quien agrega: “ellos quieren lo mismo que nosotros, más formalidad y más empleo”.

Ayer, en una de las últimas reuniones del Consejo de Mayo se conocieron los capítulos que tendría la propuesta que será presentada el próximo 9 de diciembre junto al resto de las leyes trabajadas durante los 9 meses de funcionamiento del organismo.

Pretenden restringir los acuerdos por sindicato, marcan la posibilidad de generar un banco de horas, modificar el régimen de indemnizaciones, los aportes a los sindicatos y obras sociales y también establece pautas para desarrollar la democracia sindical.

Los empresarios han trabajado una iniciativa propia, inclusive más restrictiva en algunos aspectos, según puedo saberse. En el Gobierno conocen el pataleo de la UIA pero consignan que tienen más acuerdos con los sindicatos que con la patronal.

A pesar de esa definición, es conocido el origen de la primera de las reformas, salida del riñón de la propia UIA cuando su titular era Daniel Funes de Rioja. Su estudio de abogados especializado en derecho laboral había dejado los dedos marcados en el recorrido del proyecto.

El mismo acompañó el capítulo laboral del Decreto 70/23, abortado por la justicia y que nunca llegó a implementarse. Esa “lucha” es la destacada siempre por los sindicalistas cuando se le reclama un accionar más opositor al gobierno desde distintos sectores.

Las declaraciones del entonces director legal laboral de Techint y vicepresidente del Departamento de Política Social de la Unión Industrial Argentina (UIA), Julio Cordero, vertidas en la Cámara de Diputados en el 2023 tienen amplia aceptación dentro del Gobierno. En ellas se preguntaba para que quieren reducir la jornada laboral y trabajar menos. Un miembro importante del Gobierno justificó también esta frase a La Patriada Web en momentos del debate de la nueva norma.

Según señaló, “no vas a tener un mejor salario si trabajas menos horas”. La frase no repara en la necesidad de mejores salarios y tampoco visualiza una calidad de vida diferente de la actual: «Eso solo lo pueden hacer los ricos, hasta yo laburo todo el día».

Una elección por compromiso político, convencimiento o la gloria en un cargo público no puede compararse con la de un trabajador que tiene además una vida para disfrutar y no para sufrir.

Gerardo Martínez fue también taxativo con los cambios propuestos: “el modelo económico no acompaña la necesidad de desarrollo, producción y crecimiento que necesita nuestro país”, y aseguró que “de acuerdo a los títulos», su «mirada es diferente» y están «en las antípodas de esta propuesta”.

La Ley ingresará al Parlamento por la cámara de Senadores donde la nueva abanderada libertaria será Patricia Bullrich, quien ya empezó a tejer sus alianzas con sus ex compañeros radicales para obtener más consenso para las nuevas reglamentaciones.

 

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