Jun 03 2026
Jun 03 2026

En el mes de la identidad, Abuelas de Plaza de Mayo y el Museo Sitio de Memoria ESMA reafirman ese derecho inalienable

Publicado el

por Cintia Ramirez.

El 22 de octubre se conmemora el 48° aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo y el Día Nacional del Derecho a la Identidad, en reconocimiento a su lucha por la restitución de los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura militar.

El Museo Sitio de Memoria ESMA invita a la comunidad a recorrer las instalaciones del ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio más grande de la última Dictadura Militar, donde además funcionó una maternidad clandestina, en contexto del 48° aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo y en reconocimiento a su lucha por la búsqueda de los nietos y nietas apropiados por el terrorismo de Estado y por su incidencia en la construcción del derecho a la identidad. El 22 de octubre también se celebra el Día Nacional del Derecho a la Identidad y es conocido como el Mes de la Identidad.

El museo funciona en el ex Casino de Oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada, uno de los edificios de la Escuela Mecánica de la Armada, que además fue residencia del Almirante Rubén Chamorro, ex Director de la ESMA. Este edificio, preservado en su integridad, constituye una referencia histórica y judicial sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico-militar en Argentina.

El miércoles 1 de octubre estudiantes de la Universidad de Buenos Aires que están realizando prácticas pre profesionales en distintas organizaciones y la comunidad en general participaron de un recorrido a cargo de Guillermo Amarilla Molfino, guía del sitio y nieto restituido en 2009. Uno de los principales objetivos del Museo es promover la memoria histórica, ya que una sociedad se construye preservando su memoria.

Con sus estructuras originales conservadas, el edificio fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2023. El recorrido es guiado y abarca distintos espacios del Casino de Oficiales; pisos, salas y subsuelo, donde «convivían» los represores, oficiales y suboficiales de la Armada Argentina, con los secuestrados y desaparecidos.

El lenguaje de los represores

Durante la visita, Molfino explicó: «Acá no se hablaba de detenido/a, porque estaríamos hablando que estaban bajo encierro en un marco de legalidad”. En esas instalaciones se practicaba violencia física y psicológica hacia los secuestrados: hombres, mujeres y embarazadas. Sobre el tercer piso, relató: “las llamadas «cuchas» eran dos placas de madera, que dividían entre sí a los desaparecidos, traídos con esposas y capuchas».

Además de la violencia física y psicológica ejercida por los oficiales de la Armada, incluía palabras codificadas para nombrar espacios, acciones y a las personas secuestradas con el objetivo de deshumanizarlas y borrar su identidad. Al sector del sótano lo llamaban “huevera”, y para encubrir las ejecuciones y desapariciones se utilizaba el término “traslado”. Al encargado de buscar a las víctimas que iban a ser ejecutadas lo llamaban “Pedro”, en referencia a San Pedro. A las personas secuestradas no se les decía por sus nombres sino que se les asignaba un número.

El avión era utilizado por los llamados vuelos de la muerte, un método de exterminio consistente en arrojar a personas al mar desde un avión, para el asesinato y la desaparición de los cuerpos de las víctimas. En algunos casos, las personas habían sido sedadas antes de su ingreso al avión, en otros habían sido asesinadas antes de subir o llegaban muertas.

Soy de Abuelas

Como parte de las conmemoraciones, Abuelas lanzó la campaña «Soy de Abuelas», vigente del 22 de septiembre al 22 de octubre, proponen sumar a 4800 nuevos donantes mensuales en un mes, visibilizar su trabajo, la continuidad de la búsqueda de los más de 300 nietos y nietas apropiados que falta encontrar, y reafirmar la vigencia de la identidad como derecho humano inalienable.

spot_img
spot_img