Desde Estados Unidos, Ernesto Resnik dialogó con el equipo de Salgan al Sol, por FM La Patriada, sobre la preocupante caída en los niveles de inoculación en Argentina.
En conversación con Quique Dupláa, Lucía Ríos y Marcelo Falak en el programa Salgan al Sol, el biólogo molecular Ernesto Resnik advirtió que los números de vacunación en Argentina han bajado dramáticamente del 98% al 46% desde 2019.
El científico advirtió que estamos pagando las consecuencias de los ecos de lo que denomina antivacunismo político: «Los números de vacunación sobre todo de enfermedades como sarampión son dramáticos”, y sumó que “chicos vacunados con las dos dosis de la vacuna triple cayó un 46%. Estamos hablando de una vacuna que queremos que esté por arriba del 90%”.
Al ser consultado sobre la aparición de enfermedades que se creían erradicadas, Resnik fue claro: «Hay 22 brotes de sarampión en Estados Unidos. Esto es una bomba de tiempo».
Miopía económica
En un contexto donde la lógica económica prima por sobre cualquier política pública, el científico reparó que «la vacunación no es un gasto, es una inversión. Se calcula que cada chico que termina en un hospital, un 7 a 8% de los infectados, son cien mil dólares de gastos hospitalarios».
En este sentido, Resnik insistió en que para reconstruir el rol del Estado en la salud pública, es importante informar con datos. Desde una perspectiva económica, “el costo de la gente que termina yendo a hospitales es sideral comparado con el costo de tener una población sana”.
El rol del Estado
Siguiendo los datos de la caída en los números, Resnik comentó que el gobierno de Mauricio Macri “todavía conservó cierta actividad de salud pública, aunque bajando el presupuesto”, por lo cual bajó del 98% a menos del 90%, sobre todo en las segundas y terceras dosis. Sin embargo, la profundización de la caída señala que el actual Gobierno nacional “parece abandonar directamente a la salud pública”.
El biólogo insiste que “es una amenaza a toda la población; no solamente al que no se vacuna, sino al que no se puede vacunar”. En esa línea, explica que “la vacunación debe ser una campaña”, de capacitación de personal, de disponibilidad de vacunas y de concientización a la sociedad: “El Estado es el único que puede hacer esto”.



