El intendente de Tigre cuestionó con dureza la resolución del Ministerio de Salud de la Nación que redujo al mínimo la entrega de fármacos en hospitales y centros de atención. Zamora alertó sobre la drástica caída en el envío de botiquines al municipio y reclamó que las auditorías no pongan en riesgo a los sectores más vulnerables.
Tras la decisión del Gobierno Nacional de recortar el listado de medicamentos incluidos en el Plan Remediar, el intendente de Tigre, Julio Zamora, denunció un «sistemático desfinanciamiento del área de salud» y advirtió sobre las graves consecuencias que esta medida tendrá en el acceso sanitario de la población.
A través de la Resolución 1477/2026, publicada recientemente en el Boletín Oficial, el Ministerio de Salud de la Nación derogó el vademécum histórico destinado a los nosocomios públicos de todo el país. La medida implicó un ajuste drástico: de los 160 fármacos que componían la nómina original, la cobertura se redujo a tan solo 6.
«El programa constituye una herramienta imprescindible que garantiza el derecho a la salud y permite que sectores vulnerables accedan a medicación esencial de manera gratuita», remarcó Zamora. Para dimensionar el impacto de la medida en su distrito, el jefe comunal detalló una caída abrupta en las provisiones: «En Tigre, durante 2025, más de 50.000 vecinos recibieron estos fármacos, pero durante este año solo recibimos poco más de 10 botiquines de los 397 del año anterior».
Entre los medicamentos de uso masivo que quedaron excluidos de la entrega gratuita se encuentran la amoxicilina, la metformina, la levotiroxina y el salbutamol. En su lugar, el nuevo y acotado esquema solo cubrirá ácido acetilsalicílico (aspirina), atorvastatina, candesartán, hidroclorotiazida, ramipril y rosuvastatina.
Desde el Municipio subrayaron que esta reestructuración del programa, vigente desde el año 2002, afecta de manera directa a mujeres embarazadas, adultos mayores, niños y adolescentes que se encuentran en estado de extrema fragilidad debido al complejo contexto socioeconómico.
«El Municipio no se opone a mecanismos de control o auditoría. Desde ya que acompañamos toda iniciativa que tenga como objetivo optimizar la gestión de los recursos públicos», aclaró Zamora, pero concluyó de forma tajante: «Sin embargo, es imprescindible que estos procesos no tengan consecuencias en la salud de la población».


