En la apertura del Congreso Provincial de Seguridad en la Escuela Juan Vucetich, el gobernador bonaerense denunció que la Nación recortó fondos “de forma ilegal”, cuestionó el ajuste y amplió el programa “Entramados” para la prevención del delito juvenil en 30 municipios.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof volvió a confrontar con la Casa Rosada y apuntó directamente contra el presidente Javier Milei por el recorte de fondos destinados a la seguridad provincial. “Lo que Milei denomina superávit fiscal constituye en realidad una deuda con las provincias y con todo el pueblo argentino”, lanzó durante la apertura del Congreso Provincial de Seguridad en la Escuela de Policía “Juan Vucetich”.
En ese marco, Kicillof sostuvo que el Gobierno nacional quitó “de forma ilegal” recursos que correspondían a la provincia de Buenos Aires y cuestionó el ajuste presupuestario impulsado desde Nación. “Hay sectores que viven hablando de la seguridad, pero luego vienen con sus ideas de ajuste: para tener una Policía mejor hay que contar con un Estado que invierta más y mejor”, afirmó. Y agregó: “Con un solo día de los intereses de deuda que paga el Gobierno nacional se podría equipar a todas las fuerzas de seguridad”.
El mandatario provincial aseguró que su gestión trabaja desde hace seis años en la recomposición de la fuerza bonaerense. “Revertimos muchos años de deterioro y desprestigio de nuestra Policía, que no contaba con las herramientas ni la capacitación necesarias”, señaló.

Durante el acto, el gobernador y el ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, firmaron la adhesión de seis municipios al programa “Entramados”, una iniciativa de abordaje comunitario para la prevención del delito juvenil que ya alcanza a 30 distritos.
Entre quienes suscribieron los convenios estuvieron los intendentes Federico Otermín (Lomas de Zamora), Mariel Fernández (Moreno), Gastón Granados (Ezeiza), Fabián Cagliardi (Berisso) y Eva Mieri (Quilmes). También ratificó su adhesión el secretario de Seguridad de Avellaneda, Alejo Chornobroff.
El programa apunta al monitoreo permanente de menores con antecedentes penales, con foco en la revinculación escolar y el abordaje de consumos problemáticos. En ese sentido, Alonso sostuvo una postura de “mano justa” y aseguró: “El que mata queda encerrado, tenga la edad que tenga”, aunque insistió en que sin inversión estatal la prevención es inviable.

Kicillof también remarcó la necesidad de articulación con los distritos “independientemente de su color político” y deslizó una crítica a la comunicación presidencial: “No nos van a ver insultando a nadie ni poniéndoles apodos”.
La jornada incluyó además la firma de un convenio por parte de la ministra de Hábitat bonaerense, Silvina Batakis, para destinar $5.093 millones a la construcción de 57 viviendas para efectivos policiales en el partido de Azul.

Del encuentro participaron intendentes y funcionarios de distintos municipios del interior bonaerense, en una señal de respaldo político al reclamo de la Provincia frente al ajuste nacional.



