Jun 03 2026
Jun 03 2026

Kicillof resaltó los elementos “dudosos” del crimen del colectivero.

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El gobernador bonaerense advirtió sobre las circunstancias sospechosas en torno al asesinato de Barrientos, pero pidió esperar el resultado de la investigación.

En sus primeras declaraciones públicas tras el crimen del lunes en el partido de La Matanza, Kicillof sostuvo que, «para ser un delito vinculado al robo, tiene elementos muy dudosos y muy sospechosos», aunque resaltó la necesidad de ser «respetuosos de las víctimas» y esperar al accionar de la justicia. A la vez, cuestionó a la oposición por «consentir» y «hasta incentivar» las agresiones sufridas por el ministro de Seguridad, Sergio Berni.

En declaraciones al canal C5N, el mandatario señaló que el caso es «tremendamente doloroso» y una «tragedia», y resaltó que, pese a que su administración está haciendo una «inversión histórica y una transformación muy profunda de la Policía Bonaerense», estos avances «no quitan que hay que redoblar esfuerzos» y que el hecho impacta «en todos personalmente y como Gobierno».

Asimismo, repudió la utilización política del caso y recordó que el FdT no tuvo esa conducta desde la oposición durante la gestión de Juntos por el Cambio. “Parecieron consentir y hasta incentivar las agresiones”, dijo al respecto de la oposición y  algunos medios. «Hay que tener mucho cuidado con estas cosas», dijo, y atribuyó esa actitud de la oposición a que «empezó la campaña».

El mandatario provincial planteó que el crimen es «prácticamente inédito», al referir que se trató de un robo en un colectivo que fue «cruzado» por un auto de apoyo y con «dos personas que suben con armas de calibre alto». «Parecía el robo de un blindado y se llevaron un bolso, una mochila y a quemarropa asesinaron a un chofer –describió-. No parece un robo a un colectivo en un barrio popular».  Así es como resaltó la necesidad de «investigar a fondo para entender qué pasó».

Kicillof recordó que unos días antes del hecho «había estado» en ese distrito la titular del PRO, Patricia Bullrich, «hablando de la seguridad en los colectivos», por lo que aclaró que, si bien «uno no tiene que pasarse con esas cuestiones», sí hay que «prender las luces» de alarma.

«Fue a dar la cara, lo hace habitualmente», dijo el gobernador respecto de Sergio Berni, quien se presentó la mañana siguiente a la manifestación de los colectiveros de la línea 620, en reclamo de justicia por el crimen. Asimismo, ratificó que su Gobierno presentó una denuncia por la agresión a Berni y advirtió que «no puede admitirse una violencia de ese tipo» contra un funcionario. También puntualizó que los vecinos del Virrey del Pino dijeron que «no conocían a la gente que agredió al ministro», aunque de todos modos llamó a «tener cautela y esperar que lo diga la Justicia».

Por otro lado, Kicillof pidió también «investigar el accionar de la Infantería» de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires tras la violenta represión del lunes en la autopista General Paz, donde se llevaba a cabo el corte de los colectiveros. En la transmisión en vivo del hecho aparecieron dudosas  formas de accionar de los uniformados.

Consultado sobre la implementación de cámaras en los colectivos, consignó que la ley que establece esa medida se sancionó en 2016 y se reglamentó en abril de 2018, durante el Gobierno de María Eugenia Vidal, tras lo cual el «cambio» de administración llegó en medio del proceso de contratación de esos dispositivos. «Luego vino la pandemia, y reiniciamos ese proceso a fines de 2021», dijo y añadió que el Gobierno provincial resolvió otorgar a las empresas de transporte «a modo de subsidio 160 millones de pesos por mes, que ahora son 190, para que coloquen las cámaras».

Kicillof reseñó que en enero pasado se solicitó el «estado de situación» y que se encontraron «incumplimientos» de las empresas, por lo que se las intimó y, «vencido» ese plazo, que «será en unos días», se «procederá con las sanciones, que termina con la quita de subsidios».

Y refirió que, en materia de homicidios dolosos, que es la medición que se usa a «nivel mundial», en 2019 hubo «905» en la provincia de Buenos Aires y en 2022 hubo «731» crímenes, lo que implica una «caída del 20%».

 

Fuente: Télam.

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