Jul 18 2026
Jul 18 2026

La continuidad de Santiago Caputo

Publicado el

por Fabián Waldman.

La disputa interna dentro del gobierno se mantiene entre los sectores de Karina Milei, secundada por la dupla Martín y Lule Menem, versus la encabezada por Santiago Caputo. Las versiones acerca de su salida han arreciado desde hace tiempo pero el consultor mantiene su despacho y el ámbito en el que despliega su ámbito de poder.

El Ministerio de Salud, dirigido por el padre de su socio Mario Lugones, la SIDE, conducida por el ex contador de su familia Cristian Ezequiel Auguadra, la Secretaría Legal y Técnica, conducida por María Ibarzábal Murphy, el ARCA, en manos de Andrés Vázquez, y Guillermo Garat, quien distribuye las pautas publicitarias de YPF, Banco Nación, Aerolíneas Argentinas y Correo Argentino.

Si bien se redujo su territorio en la estructura libertaria, la carta más importante que juega Caputo está ligada a ser el consultor en comunicación de Javier Milei y sus conexiones con la administración Trump. Desde su entorno confirmaron a La Patriada Web su ausencia en la mesa política del lunes pasado y confirman que estaba en vuelo hacia los EEUU, donde participó junto al embajador Alec Oxenford en un evento dedicado a la Argentina.

Además inflaron el pecho y lo tomaron como una muestra clara del poder y las conexiones políticas del funcionario Blue. “Es una señal que valoramos mucho desde nuestro lado”, aseguran. La alianza estratégica con los Estados Unidos fue destacada por diferentes funcionarios durante ese acto realizado ayer en Washington.

Las especulaciones sobre la continuidad de Caputo han sido motivo de cientos de notas. Muchas de ellas lo daban fuera del gobierno en marzo de este año o luego de alguna “embestida” por parte de La Hermanísima a las regiones dirigidas por el consultor. El último enfrentamiento vino de la mano de la designación del nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques. Las fichas de Santiago Caputo jugaban todas al pleno de Guillermo Montenegro, ex intendente de Mar del Plata y actual senador provincial por el PRO.

La investigación realizada sobre el ANDIS desde el Ministerio de Salud, un episodio aún investigado y en el cual Diego Spagnuolo, amigo y compañero en las tertulias de ópera dominicales en la Residencia Presidencial de Olivos con Javier Milei, no fue para reinstalar el tema insisten desde el Salón Martín Fierro. Esa es la sede del escritorio de Caputo donde “explican que se hizo lo que correspondía y nada más que eso”.

La respuesta vino por el lado del control de la Bicameral de Inteligencia. La misma se definió a favor del diputado liberal bonaerense Sebastián Pareja. Cristian Ritondo expresó su disgusto con la designación decidida por Martín Menen, quien había prometido esa silla para el titular de la bancada del PRO según declaró. Desde un escritorio cercano al titular de la Cámara desmienten esa versión.

Cristian Ritondo también era un asiduo visitante del despacho de Santiago Caputo en épocas de fijar la estrategia electoral. Su referente en Casa Rosada es el Mago del Kremlin y con él al frente de la Bicameral tenía despejado el camino para mantener a gusto la opacidad del organismo. La Presidencia le correspondía al peronismo por ser la bancada más numerosa, pero las autoridades libertarias del Congreso, Martín Menem y Victoria Villarruel, decidieron saltar el reglamento.

Además, Carolina Moisés se alzó con una banca sin contar tampoco con el porcentaje necesario para hacerlo. Desde el Justicialismo señalaron, “le pagaron muy bien y rápidamente a Moisés”, en alusión a su apoyo entre otras cosas del RIGI.

La mano de la Secretaria General de la Presidencia controlando los gastos del organismo de inteligencia a través del legislador sería el primer paso para tomar el control total de esa organización. Lo concreto es la disminución del espacio de Santiago Caputo desde el inicio del gobierno y que su permanencia depende de su relación con Javier Milei, quien ha tenido actos de “cariño” hacia el tercer ángulo de una figura que se ha trasformado con el correr de los meses.

Hoy Santiago Caputo conserva su espacio de poder y desde una oficina cercana dejan entrever con una incógnita que lo mantendrá. “Estoy segura que no, ni aunque quisieran”.

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