por Fabián Waldman.
Las posiciones supuestamente encontradas en el gobierno entre Santiago Caputo y Federico Sturzenegger y un sindicalismo posibilista plantean la discusión por obtener un acuerdo con la propuesta menos mala para los trabajadores.
La Reforma Laboral ya está terminada y la tienen Manuel Adorni, Jefe de Gabinete; Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y Patricia Bullrich, titular del bloque libertario en el Senado, según informan cerca del despacho del ex Vocero.
Hasta última hora, la misma siguió siendo “leit motiv” de discusiones y debates entre el gobierno y la CGT. Las idas y vueltas alrededor de la propuesta que presentará Casa Rosada no encuentra acuerdos los delegados de la central obrera.
“La vio y le parece viable. Pero entiende que no debería haber un corte etario”. Cerca del despacho de Santiago Caputo afirman que el asesor tuvo acceso a una contrapropuesta sindicalista para promover la formalidad. Esta implicaría disminuir los beneficios jubilatorios, con menos derechos y beneficios solo hasta los 30 años.
Caputo acuerda con su viabilidad pero plantea un horizonte sin límite de edad, es decir universal. Gerardo Martínez, representante sindical en el Consejo de Mayo, sostuvo una reunión en el despacho del funcionario, con quien tiene buen diálogo el pasado jueves.
Luego de ella expresó su disconformidad y la falta de acuerdo a los anticipos de la reforma brindados esa mañana por Federico Sturzzenegger. El nuevo triunviro conformado por Jorge Sola, sindicato del Seguro; Cristian Jerónimo, Sindicato de Vidrieros y Octavio Argüello, sindicato de Camioneros; ha expresado su oposición y espíritu contrario a los cambios propuestos.
Conocedor del paño y las maneras del sindicalismo Caputo deja deslizar a través de terceros que no le incomoda la queja gremialista. La ve como necesaria para atender a sus representados.
Desde la central sindical aseguran que aún no han sido convocados a Balcarce 50. En diálogo con La Patriada Web consignan desde la calle Azopardo que le han alcanzado al menos nueve propuestas desde estudios de abogados laboralistas, dirigentes gremiales y diputados pero “no existe una mesa para presentarlos”.
Mientras Caputo acepta haber recibido esa propuesta, desde otro sector de la dirección trabajadora desconocen haberle acercado ese contenido. Pero ven en Caputo la posibilidad de sostener un diálogo político, mientras que “Sturzenegger va primero contra los derechos colectivos y luego irá contra los individuales”.
“El gobierno debe definir cuál será finalmente el proyecto, las discusiones internas (del gobierno) no nos permiten tener un interlocutor válido”.
La dupla Caputo-Sturzenegger podría ser la estrategia del “policía bueno y el policía malo”, pero todos los caminos conducen a negociar la vía “menos mala”. Negocian desde una posición defensiva tratando de sacar concesiones ante un gobierno que reiterará políticas que ya han fracasado.
Mientras tanto, en el entorno del ministro del Interior Diego Santilli aún no tienen agendada una reunión con la cúpula de la CGT. En paralelo Patricia Bullrich llevará la iniciativa a la Cámara Alta con el objetivo de acelerar y obtener su aprobación en las Sesiones Extraordinarias.



