Jul 19 2026
Jul 19 2026

La sequía, las bajas reservas y el año electoral

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En medio de una feroz corrida sobre los dólares paralelos, la noticia de la semana fue la intervención del BCRA en el mercado de dólar bursátil, pese a la prohibición explícita fijada en el acuerdo con el FMI para utilizar esa herramienta. | Por Celina Calore

La escasez de dólares agudizada por la sequía, en un año electoral donde las presiones cambiarias suelen utilizarse como mecanismos desestabilizadores, desnudó la debilidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) para hacer frente a una corrida cambiaria. La cotización informal de la divisa norteamericana escaló fuertemente, llegando a cruzar este martes los 497 pesos por dólar y empujando al dólar MEP por encima de los 470 pesos. La brecha con el oficial superó el 110% y las alarmas de la autoridad monetaria se encendieron ante el riesgo devaluatorio.

El intento de acumular divisas a través del Dólar Soja 3 no tiene los efectos deseados ni esperados. Tras los rumores de devaluación y el aumento de la brecha cambiaria, el beneficio de 300 pesos por cada dólar exportado no resulta atractivo para el campo frente a un dólar por encima de los 460 pesos. Entonces, los exportadores reducen la liquidación porque los productores retrasan sus ventas. Según datos de la Bolsa de Rosario, el total de contratos realizados por este esquema llega a 1,7 millones de toneladas para los primeros 12 días hábiles de la medida, solo un 50% del total liquidado al mismo momento del Dólar Soja 2.

La noticia de la semana, en medio de una feroz corrida, fue la intervención del BCRA en el mercado de dólar bursátil, pese a la prohibición explícita fijada en el acuerdo con el FMI para utilizar esa herramienta. “Vamos a usar toda las herramientas del Estado para ordenar esta situación y, en ese sentido, notificamos al FMI de las restricciones que pesaban sobre la Argentina y vamos a cambiar en la rediscusión del Programa”, fueron las palabras utilizadas por el súper ministro de Economía, Sergio Massa, como una de las respuestas ante las presiones cambiarias.

Con la rediscusión del Acuerdo de Facilidades Extendidas, el Gobierno argentino busca que el Fondo considere los efectos que la sequía ha tenido sobre la restricción de divisas y relaje el esquema de pagos sin afectar a los desembolsos previstos para este año. Si bien el organismo se mostró permeable a reabrir la discusión, la gran incógnita es si está dispuesto a ayudar a la experiencia política en curso en un año electoral y, en tal caso, qué costos está dispuesto a asumir el peronismo en términos de ajuste y devaluación a cambio de los desembolsos.

El otro artilugio novedoso desempolvado por Massa fue el acuerdo con China para activar el swap y disponer de la divisa asiática para el pago de las importaciones con ese país. Por esta vía, se reemplazará el uso de 1000 millones de dólares en el mes de abril y unos 790 millones a partir de mayo. Este acuerdo se da en un contexto de fortalecimiento del uso del Renminbi (Yuan) en el intercambio comercial a nivel global, estrategia del país oriental para disputarle poder a Estados Unidos.

A la batería de medidas, se le sumó la fuerte suba de tasas de interés para absorber pesos. Ambas, armas de doble filo en tanto pueden implicar un freno en la actividad económica que ya muestra signos de estancamiento.

Así, el raid alcista se frenó momentáneamente, a la espera de los resultados de la reunión de los altos funcionarios de Gobierno con el FMI y nuevas definiciones respecto a la política cambiaria. De todas maneras, el costo económico del comportamiento especulador y las medidas consecuentes para desactivarlo es muy alto en términos de reservas internacionales, freno en la actividad económica e inflación.

El daño social que produce la volatilidad del dólar se refleja el día a día en la economía interna, a través de la remarcación de precios, el freno en las ventas de insumos difundidos, el estoqueo de mercadería; todos ellos con impactos en el poder adquisitivo de la población. Montado sobre una inflación de 7,7% mensual, el cierre de abril es tenebroso para los trabajadores, ya que aunque el tipo de cambio responda a la baja, los precios no suelen volver atrás.

El preanunciado acuerdo entre el Gobierno, los empresarios y los sindicatos tendría como objetivo retrotraer precios y generar cierta previsibilidad en los próximos meses. El incumplimiento de los últimos acuerdos por parte de las firmas pone en duda la efectividad de esta iniciativa, que solo tendrá efectos positivos si se presenta como un gran acuerdo nacional en el marco de un programa de estabilización que incluya la recomposición del poder adquisitivo. A las claras, de difícil concreción en un año electoral, aunque la fragilidad económica invita a intentarlo.

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