Jul 19 2024
Jul 19 2024

La suerte es grela

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El fallo unánime de la Corte contra Figueroa sorprendió al kirchnerismo. Por sorteo, Slokar la reemplazará en la vocalía pero se despeja el camino de la Sala I, cuyas causas más calientes son Hotesur y Memorando de Entendimiento con Irán. | Por Pablo Dipierri

Los jueces de la Cámara de Casación deliberaban ayer sobre la suerte de Ana María Figueroa en la Sala de Acuerdos de Comodoro Py cuando se conoció que la Corte Suprema de Justicia comunicó su fallo unánime para cesantear a la magistrada, mayor de 75 años y sin pliego aprobado en el Senado. La ex presidenta del máximo tribunal penal, de hecho, se enteró pasadas las 15 y por WhatsApp, mientras protagonizaba su propia defensa contra el scrum de sus pares que pretendía desplazarla.

En ese momento, el juez Javier Carbajo advirtió que la discusión resultaba abstracta. Complacido, Carlos “Coco” Mahiques sonrió. Fuentes judiciales deslizaron ante este medio que daba la sensación que los magistrados sabían que los cuatro cortesanos intervendrían con ese fallo.

El debate que se había reanudado luego del cuarto intermedio que se había resuelto el día anterior, porque Carbajo debía ir al médico, se volvía estéril. Esa trama se había iniciado con la tapa de Clarín del domingo pasado, cuando un artículo señalaba que Figueroa había cobrado su sueldo aunque ya no ejercía como presidenta de la Cámara.

Frente a la divulgación del dato, el hasta ayer vicepresidente primero del cuerpo, Mariano Borinsky, convocó a una reunión urgente para el martes, a las 10:30, bajo el propósito de cesantear a Figueroa con el camuflaje del tratamiento de licencias y subrogancias. “Por las vacaciones de un año que la Corte le dio a (Juan Carlos) Gemignani”, chicaneó un juez en diálogo con La Patriada.

La paradoja es que la imputación contra la ex jueza, por “cobrar sin trabajar” si se leyera el subtexto ideológico de sus verdugos, alcanzaría al Consejo de la Magistratura, órgano que liquida los sueldos de los jueces y que está presidido, igual que la Corte, por Horacio Rosatti. Es de sospechar que nadie pagará esa cuenta, tampoco el área administrativa del cuerpo. Ni los más chúcaros se animarían a ir contra la burocracia judicial porque despertaría la reacción de Julio Piumato, que para mayor comprensión de su gravitación participó de la Audiencia Pública del Consejo que se realizó la semana pasada en la Universidad Nacional de Rosario, cita a la que faltaron los representantes kirchneristas y cursaron contra esa congregación un comunicado de prensa que impugna la actual conformación.

El pronunciamiento del 4º Piso en el Palacio Talcahuano funcionó, al fin de cuentas, como la estocada que terminó la faena que los camaristas no pudieron cumplir, por la resistencia argumental de Alejandro Slokar, quien advertía sobre la inconstitucionalidad del procedimiento y procuraba la contemplación del cuerpo hasta que el Senado aprobara el pliego que emergió sin impugnaciones de la Comisión de Acuerdos a fines de mayo. Los supremos dieron por tierra con esos fundamentos: con 75 años cumplidos y sin acuerdo de la Cámara Alta, se vulnera el tercer párrafo del inciso 4 del artículo 99 de la Constitución Nacional.

Cerca de Borinsky explicaban el martes que la Presidencia de la Cámara no consistía solamente en firmar fallos, responsabilidad que Figueroa había delegado en él cuando anunció que seguiría en su cargo pero no usaría la lapicera para no quedar presa de eventuales impugnaciones. “La Cámara de Casación recibe causas o pedidos de los 77 tribunales federales del país y tiene que velar por situaciones administrativas, como un gran consorcio, en el edificio de Comodoro Py, donde trabajan 1500 empleados todos los días”, graficaban, y añadían, acaso con cierta impudicia, que Borinsky asumía la función de presidente en los hechos “sin cobrar” o “ad-honorem”. Si Figueroa fue escrachada mediáticamente por percibir un salario de 3,7 millones con descuentos incluidos, no parece un acierto ese alegato cerca del flamante titular del tribunal.

Así las cosas, Borinsky quedará ahora al frente de la Cámara y será secundado por Petrone y Barroetaveña, ex compañeros de Figueroa en la Sala I. La suspicacia sobre la trama del golpe a Figueroa no parece una superstición.

Por otra parte, ambos vicepresidentes tendrán en sus manos la resolución de las causas Hotesur y Memorando de Entendimiento con Irán. Aunque se especula que ambos estarán de acuerdo en la mayoría de los argumentos y con eso bastaría para emitir fallo, en caso que no fuera de esa forma correspondería que se incorpore a la sala Mahiques. Sin embargo, el pasajero que se alojó el año pasado en la mansión de Joe Lewis en Lago Escondido se excusó porque su hijo, Ignacio Mahiques, fue el fiscal que imputó a la vicepresidenta Cristina Kirchner, razón por la cual se integraría Carbajo en su lugar.

Grela o caprichosa, el destino puede haber otorgado un aliciente al final. Al sortearse las bolillas para reemplazar a Figueroa en la Vocalía Nº 10, salió la de Slokar. El tango “Suerte loca”, interpretado por Aníbal Troilo, era la divisa con que saludaba uno de los magistrados a quienes lo consultaran por la ajetreada jornada.

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