Por Lucía Bernstein Alfonsín
Los lunes por la noche el tiempo corre distinto. La música, intervenida por los murmullos de conversaciones lejanas, marca el tempo tranquilo en el bar del Teatro Hasta Trilce, ubicado sobre la calle Maza 177, donde las personas toman una copa antes de entrar a ver la obra.
«Navidad sin nieve», pieza teatral escrita y protagonizada por Ricardo Piterbarg y dirigida por Aimé Lezcano, se monta en la sala Liliana Bodoc. Como adaptación de «Nochebuena con nieve», de Leonardo Padura, el personaje, o los personajes, caminan en el recuerdo de un 24 de diciembre, cuando en un bar de San Cristóbal Tenso y Zoilita se encuentran.
Entre lo erótico, lo crudo y lo íntimo, la interpretación de Ricardo, o Ricky, como le dice Aimé, invita a la audiencia a participar como el oído amigo de un personaje que, en el resguardo de sí mismo, narra una experiencia sexual transformadora que trae consigo preguntas sobre cuestiones propias de su vida, que superan la crudeza de ese encuentro. Habla del éxtasis después del orgasmo, del miedo a la entrega. Allí, el público se transforma en un testigo íntimo de la relación idílica entre Tenso y Zoilita. “La crudeza de llegar a la piel para ver qué hay detrás de eso. Crudeza que en muchas ocasiones llega desde el humor para evitar una sutileza. Y, desde esta, buscar la tranquilidad y lo sensible para aceptar que somos un caos, somos todo eso que al final está bueno”, dijo la directora.
La sala recibe al espectador con un intimismo inesperado que permite el diálogo de los personajes con el espectador. “El desafío era pensar un espacio, que en su forma no convencional, permita que vos puedas estar muy próximo al cuerpo del actor también. Y creo que la sala aporta algo de eso”, explicó Lezcano en diálogo con La Patriada Web.
La iluminación del espacio, acompañada con el juego de la música, ambientan y dan eco a las diferentes escenas. “Las luces que hizo Juan Costamagna, nos permiten trabajar en el clima de cada momento”, expresó Lezcano sobre el trabajo lumínico que, sin ser disruptivo, se amolda a los personajes y su relato.
Ricardo encarna una forma polarizada de llevar el cuerpo, en una performática que va transicionando de masculino a femenino, dándole voz y cuerpo a Tenso y a Zoilita. Terminada la obra, sentada en el bar de Hasta Trilce con un vino en la mano y de fondo las conversaciones y saludos resagados de las 12, la directora no evitó resaltar la importancia de que «la historia la cuente también una mujer, para justamente romper un poco la lógica del género y laburar desde una lógica que funda y confunda, para que no quede puesto el hilo ahí».
El salto de un personaje a otro comienza con una duda inicial, una confusión sobre la intención de esos cuerpos cambiantes, que es seguida en el transcurso de la obra de una suavidad y acostumbramiento a las diferentes interpretaciones. «Fue clave revisar en qué parte contaba la mujer y en qué parte el hombre, porque ahí se narran dos cosas distintas. Fue un trabajo de mucha investigación corporal y a raíz de eso se creó la obra. El relato entonces se va adaptando a quien lo narra», aseguró.
El cambalache de sentimientos atraviesa los cincuenta minutos de obra, donde, invitado con una copa de vino, el público es recibido como quien invita a un viejo amigo. Lezcano confirmó que “hay algo de romper con la convención de lo teatral, romper con la formalidad, romper con la lógica teatral. Que el público sienta que está viniendo a un convite, no a una función. Por eso le damos vino y les decimos ‘che, vos sos parte también, ¿eh?’”.
Al respecto, apuntó: “El estilo de teatro que hacemos invita mucho a compartirse y eso es algo que, desde este lugar, reivindicamos del teatro. Por ahí no es tan espectacular, no es tan grande, en el sentido de cuánta audiencia puede venir, pero sí hay algo que se juega desde un nivel humano de intercambio. Esos son los lugares desde los que nos interesa laburar. Hacer del teatro un lugar de encuentro”.
El 29 de mayo es la última presentación de esta serie que duró dos meses, pero el equipo espera estar de vuelta para agosto y septiembre. Las entradas pueden conseguirse a través de la página de Alternativa Teatral.



