La Federación Aceitera y el sindicato SOEA de San Lorenzo alcanzaron un entendimiento con las cámaras empresariales. Además de los aumentos fijados para julio y septiembre, se pagará una suma retroactiva. Los gremios destacaron el logro en medio de fuertes críticas a la reforma laboral del Gobierno.
Los representantes paritarios de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) de San Lorenzo anunciaron un nuevo acuerdo salarial tras las negociaciones con las cámaras empresariales del sector (CIARA, CIAVEC y CARBIO).
El entendimiento establece un fuerte incremento para el salario inicial de la actividad, correspondiente a la categoría de peón, escalonado en los próximos meses. A partir del 1° de julio de 2026, el salario básico se elevará a $2.578.400. A partir del 1° de septiembre de 2026, la base salarial alcanzará los $2.719.040.
A su vez, las partes acordaron el pago de una suma retroactiva correspondiente a los meses de mayo y junio de 2026, la cual será liquidada de manera conjunta con los haberes del mes de junio.
Desde las organizaciones sindicales remarcaron que la negociación se sostuvo sobre la defensa estricta del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), basándose en su definición legal consagrada en el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo.
En este sentido, argumentaron que el sueldo debe asegurar a los trabajadores, dentro de su jornada legal, la satisfacción de nueve necesidades fundamentales: alimentación adecuada, vivienda digna, educación, vestuario, asistencia sanitaria, transporte, esparcimiento, vacaciones y previsión.
El comunicado emitido por los gremios no solo celebró la conquista económica, sino que incluyó un duro diagnóstico sobre el escenario político y social. Los dirigentes aceiteros denunciaron que el acuerdo se logró en un contexto donde «el gobierno y las patronales han desatado un ataque en todas las líneas contra la clase trabajadora argentina».
En esa línea, apuntaron directamente contra la «regresiva reforma laboral», advirtiendo que la misma busca avanzar sobre derechos históricos y persigue la intención de limitar, o incluso prohibir, el ejercicio constitucional del derecho a huelga. Además, repudiaron lo que calificaron como una «burda campaña de desinformación» orientada a desprestigiar tanto a las organizaciones sindicales como a la legitimidad de sus reclamos.
Finalmente, las conducciones de FTCIODyARA y SOEA pusieron en valor la medida de fuerza realizada el pasado 27 de mayo (la Huelga Nacional Aceitera) como una demostración de la «firme voluntad para defender los derechos con unidad y conciencia de clase», advirtiendo que volverán a recurrir a estas acciones «cada vez que sea necesario».


