Durante un discurso en Países Bajos, el presidente de Francia describió su doctrina para que Europa deje la dependencia de otros países.
Dentro de los puntos del discurso sobre la “soberanía europea” que brindó Emmanuel Macron en el Instituto Nexus de La Haya, destacó la autosuficiencia energética lograda a partir de la guerra de Rusia en Ucrania, la importancia de volver a ser un continente productor y de llevar adelante las reformas en el bloque para lograr un mercado único.
El asunto central de la visita de Estado que el mandatario francés lleva adelante en su estadía en Países Bajos era la divulgación de su propuesta para que Europa sea independiente y se vuelva a posicionar como un bloque relevante en materia económica, de defensa y de energía, aspectos en los que se ha convertido en “cliente” de potencias geopolíticas como Estados Unidos, China y –antes de la guerra- Rusia.
En su discurso, el presidente dio los cinco puntos que considera fundamentales para lograr una ‘soberanía europea’, algo que -según él- su país ha sostenido hace varios años y ahora debe dejar de ser solo una “ilusión francesa”. “Esta es una de las épocas más difíciles de la Unión Europea. Queremos ser más fuertes, pero nunca imaginamos esta crisis, con una guerra en nuestra frontera. Los conflictos violentos volvieron”, afirmó.
En ese contexto, insistió en que el panorama global insta a Europa a dejar su condición de ‘cliente’ para tomar un rol activo en la producción, la construcción de un mercado homogéneo continental y abandonar la dependencia de las potencias económicas en el mundo. “Este modelo europeo no se puede defender a largo plazo”, remarcó.
Siguiendo ese hilo, Macron destacó la reacción que los países tuvieron desde que Rusia decidió invadir Ucrania en 2022. Moscú decidió utilizar los suministros de gas como un arma de extorsión, un hecho que hizo que los proveedores de energía se diversificaran y se entablaran convenios con otros gobiernos.
Para el presidente de Francia, la soberanía europea debe convertirse en una realidad para “decidir por uno mismo y desarrollar una identidad propia”. “Identidad y soberanía son conceptos entrelazados. Defender la soberanía no significa dejar nuestras vidas, sino decidir quiénes son nuestros socios y decidir nuestro destino”, enfatizó.
Macron subrayó en reiteradas ocasiones los conceptos de “productor” y “competitivo”, asuntos centrales en su proyección de una Europa soberana. Para lograrlo, explicó, hay que profundizar en políticas industriales, “se requieren reformas, innovación, inversión en educación superior y capacitación” y la integración de las economías europeas para “ir más allá del comercio”. “En Europa tenemos que promover este mercado único y hacerlo todos juntos. La idea es construir un enfoque común. Necesitamos una integración comercial más fuerte”, añadió.
Manifestantes intervinieron el discurso del mandatario acusándolo de no ser democrático, criticando sus políticas sobre el cambio climático y la controvertida reforma pensional. Si bien evitó hablar sobre el proyecto que despertó más de una decena de multitudinarias movilizaciones en Francia, recalcó que hay países europeos que tienen la edad jubilatoria más allá de los 64 años. Y, sobre la crisis medioambiental, deslizó brevemente que deben lograr la neutralidad de carbono para 2050.
La comitiva que acompaña al presidente francés en esta visita de Estado de dos días está compuesta por los ministros de Relaciones Exteriores, Europa, Defensa, Interior, Transición Energética, Transporte, Industria e Investigación.
Este viaje a Países Bajos es el primero que un mandatario galo hace desde el año 2000, una muestra de las diferencias que París y Ámsterdam han mantenido en las últimas décadas. En la previa de este martes, el Elíseo catalogó la presencia de Macron como un “acercamiento” entre dos naciones que difieren en su posicionamiento europeo, política económica y vínculos extranjeros. Sin embargo, desde el estallido de la guerra en Ucrania, las posiciones se han modificado, sobre todo en las posturas sobre soberanía europea e independencia energética.
La visita del líder francés a Países Bajos sucede luego de verse cara a cara con Xi Jinping en China y de una controvertida frase durante una entrevista sobre cómo tiene que ser el accionar europeo respecto al conflicto con Taiwán. En diálogo con ‘Les Echos’ y el sitio ‘Político’, Macron afirmó que Europa no debe ser “seguidor del tema” ni “adaptarse” a las políticas de Estados Unidos sobre la soberanía de Beijing. Los dichos del jefe de Estado francés fueron tomados como una traición por algunos congresistas republicanos. Mientras que la Casa Blanca le restó importancia y reiteró la posición de Francia como uno de los principales aliados.
Fuente: France24.



