Durante un almuerzo privado en Washington, a dirigente opositora le entregó el galardón físico junto a una placa en agradecimiento por su «liderazgo y fuerza». El Comité Noruego aclaró que el título es intransferible, pero el objeto puede cambiar de dueño.
En un gesto de alto impacto simbólico y diplomático, la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, se reunió este jueves en la Casa Blanca con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien le obsequió su medalla del galardón internacional. El encuentro, un almuerzo privado que se extendió por dos horas, marcó la primera reunión formal entre ambos tras la reciente captura de Nicolás Maduro y su traslado a Nueva York.
La reunión tuvo lugar en un comedor reservado de la residencia oficial y contó con la presencia del secretario de Estado, Marco Rubio. Allí, Machado entregó al mandatario republicano la medalla de oro de 196 gramos, acompañada de una placa con una dedicatoria que reza: «En gratitud por su extraordinario liderazgo en la promoción de la paz mediante la fuerza, el impulso de la diplomacia y la defensa de la libertad y la prosperidad».
Horas después del cónclave, Trump utilizó su red social Truth Social para agradecer el obsequio. «Fue un gran honor reunirme hoy con María Corina Machado. Es una mujer maravillosa que ha pasado por muchísimo. María me regaló su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he hecho. Un gesto tan maravilloso de respeto mutuo», escribió el Presidente.

La frialdad política detrás del protocolo
Sin embargo, la cordialidad del encuentro contrastó con la postura oficial que la administración Trump mantiene sobre el futuro político de Venezuela. Mientras Machado ingresaba a la Casa Blanca, la secretaria de prensa, Karoline Leavitt, confirmó ante los periodistas que la opinión del mandatario «no ha cambiado»: Washington sigue considerando que la dirigente opositora no cuenta con el respaldo interno suficiente para encabezar el gobierno de transición.

Esta definición se alinea con los movimientos pragmáticos de la política exterior estadounidense. Apenas un día antes, Trump había mantenido una conversación telefónica con Delcy Rodríguez, actual presidenta interina, a quien calificó de «persona fantástica», priorizando la estabilidad para garantizar el flujo de recursos energéticos.
A la salida del almuerzo, Machado intentó mostrar optimismo ante las cámaras, aunque marcó diferencias sustanciales con la estrategia de convivencia que parece explorar EE.UU. «Contamos con el presidente Trump para la libertad de Venezuela», declaró, pero advirtió inmediatamente: «Delcy Rodríguez es parte del régimen. No hay manera de que un país donde el 86% de la población vive en la pobreza pueda atraer inversión real con ella».
Contexto regional y normativa del Nobel
El encuentro se dio en un escenario de tensión en el Caribe, donde el Comando Sur confirmó la incautación del buque «Verónica», el sexto petrolero vinculado a Venezuela detenido por violar las sanciones estadounidenses. La estrategia de la Casa Blanca apunta a controlar «de forma indefinida» los recursos petroleros para asegurar una transición ordenada.
Por su parte, el Comité Noruego del Nobel debió aclarar cuestiones reglamentarias ante la repercusión del regalo. La entidad explicó que, si bien el título de Premio Nobel es intransferible, la medalla física es propiedad del galardonado y puede cambiar de manos, recordando antecedentes como el del periodista ruso Dmitry Muratov, quien subastó la suya para ayudar a refugiados ucranianos.
The #NobelPeacePrize medal.
It measures 6.6 cm in diameter, weighs 196 grams and is struck in gold. On its face, a portrait of Alfred Nobel and on its reverse, three naked men holding around each other’s shoulders as a sign of brotherhood. A design unchanged for 120 years.
Did… pic.twitter.com/Jdjgf3Ud2A
— Nobel Peace Center (@NobelPeaceOslo) January 15, 2026
Tras su paso por la Casa Blanca, Machado se dirigió al Capitolio para reunirse con senadores demócratas y republicanos, buscando consolidar un apoyo legislativo que equilibre la frialdad del Ejecutivo hacia su figura como eventual mandataria.



