Martín Acosta, fotoperiodista y autor del libro «ADN, historias de aparecidos» habló con FM La Patriada sobre los inicios del libro y la significación del mismo.
Al comenzar con la idea del libro, en el año 2001 mientras el país atravesaba un momento particular de crisis económica, inestabilidad política y estallido social, el escritor comentó que tenía la necesidad de tener una respuesta visual a la temática de la represión durante la dictadura y que fue ese año que sintió una conexión con la situación política «pero no de la crisis, sino de la situación política en cuanto a los derechos humanos».
«En ese momento había plena vigencia de la caducidad de las leyes de punto final y obediencia debida. Entonces el panorama era bastante desolador en cuanto a posibilidades de justicia», comentó.
En esa línea, señaló: «no le encontraba la vuelta visual, ni fotográfica ni conceptual, porque para mi es un todo. Y lo encontré en la desaparición de hijos de detenidos desaparecidos secuestrados en operativos durante la dictadura y la falsificación de la identidad».
«El proceso de recuperación de esos bebés, la mayoría bebés o niños muy pequeños, es en este contexto de desolación y derrota, la única luz de esperanza y de victoria. Ahí fue cuando surgió todo», afirmó el fotoperiodista.
Con un proyecto con tres ejes que involucraban «una imagen fotográfica que la iba a producir» él mismo, «con el adulto secuestrado y recuperada su identidad, y después una imagen que perteneciera al álbum familiar que fuera elegida por el joven o la joven», Acosta comentó que se dio un fenómeno particular, ya que «todos los padres de las personas» con las que trabajó para el libro «eran militantes revolucionarios y estaban perseguidos por lo tanto su identidad era muy importante resguardarlas», sostuvo.
«Conclusión, muy pocas fotografías de ellos había y después se perdían en la clandestinidad, expresó.
Finalmente, el fotoperiodista reflexionó sobre el título elegido: «es a través de la difusión de Abuelas de Plaza de Mayo y esta idea de trabajar con el banco genético que es clave, para poder eternamente mantener la posibilidad de aparecer o de recuperar restos», concluyó.
Fuente: Punto de Fuga – FM La Patriada



