En el marco de la temporada de premios de 2026, la ausencia de mujeres en las categorías centrales de los Premios Oscar —en especial en Mejor Dirección— volvió a quedar en evidencia. La situación fue señalada por Portman, ganadora del Oscar y una de las voces más persistentes en la discusión sobre equidad de género dentro de la industria cinematográfica.
Durante la promoción de su nueva película The Gallerist, la actriz reflexionó sobre las nominaciones del año y cuestionó los criterios de selección de la Academia. Según explicó, varias de las obras que más la impactaron en los últimos meses quedaron directamente afuera de las categorías principales, pese a haber tenido un recorrido sólido en festivales y una recepción crítica destacada.
«Muchas de las mejores películas que vi este año fueron dirigidas por mujeres, como Belén», dijo Natalie Portman.
La actriz los Premios Óscar por no reconocer filmes hechos por mujeres. Además, usó un pin en contra del servicio de migraciones de Estados Unidos.
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— FM La Patriada (@FMLaPatriada) January 27, 2026
“Las mejores películas que vi este año fueron realizadas por mujeres”, sostuvo Portman, y remarcó que la escasa presencia de directoras no responde a una falta de talento ni de propuestas, sino a estructuras de evaluación que aún funcionan con parámetros antiguos. En ese sentido, mencionó títulos dirigidos por mujeres que no lograron atravesar el filtro de los grandes premios, como Sorry, Baby, El testamento de Ann Lee y Belén.
La referencia a Belén, dirigida y protagonizada por Dolores Fonzi, tuvo una repercusión particular. El film había sido preseleccionado para competir en la categoría de Mejor Película Internacional, pero finalmente no ingresó en la nómina definitiva. Aun así, contó con circulación en festivales y recibió reconocimientos de asociaciones de críticos, lo que volvió a poner sobre la mesa la distancia entre el cine que genera impacto artístico y aquel que logra instalarse en la temporada de premios.
Portman y las barreras estructurales
Para Portman, el problema excede largamente a una edición puntual de los Oscar. Según planteó, las barreras para las mujeres aparecen en todas las instancias del proceso industrial: desde el acceso a la financiación hasta la visibilidad en festivales y las campañas de promoción, factores que terminan influyendo de manera decisiva en las votaciones de la Academia.
El señalamiento de la actriz se suma a un reclamo más amplio dentro del cine contemporáneo, donde realizadoras y figuras de la industria vienen advirtiendo que la diversidad celebrada en el discurso no siempre se traduce en reconocimiento concreto. En ese marco, la reivindicación de películas como Belén funciona también como un llamado de atención sobre las miradas que quedan sistemáticamente fuera del centro de la escena.
A pocas semanas de una nueva ceremonia de los Oscar, las palabras de Natalie Portman vuelven a instalar una pregunta incómoda para Hollywood: cómo es posible que, en un año marcado por producciones dirigidas por mujeres, los espacios de mayor visibilidad sigan estando dominados por los mismos nombres de siempre.



