La licitación se realizó en Nucleoeléctrica Argentina, presidida por Demian Reidel, y está bajo sospecha por presunto direccionamiento y fuertes sobrecostos en un servicio clave para las centrales nucleares.
Demian Reidel, presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA), atraviesa una creciente serie de denuncias internas y presentaciones judiciales por presuntas irregularidades en procesos de contratación. El foco de la polémica está puesto en una licitación para el servicio de limpieza de las centrales nucleares de Atucha I y II, que habría implicado un sobreprecio superior al 140% en comparación con el contrato vigente y con los valores históricos del servicio.
Reidel, economista y físico, tuvo paso por el Banco Central durante la gestión de Federico Sturzenegger y se consolidó en el último tiempo como uno de los asesores económicos más cercanos al presidente Javier Milei. Su figura también ganó notoriedad pública por una frase pronunciada en marzo del año pasado durante un foro de empresarios e inversores: «El único problema de la Argentina es que está poblada por argentinos».
🎥| “El único problema de la Argentina es que está poblada por los argentinos”, la repudiable frase de Demian Reidel (@dreidel1), jefe del Consejo de Asesores del presidente Javier Milei y titular del Consejo Nuclear Argentino, durante su disertación en el Foro Económico… pic.twitter.com/kqlYHC7z0r
— ANDigital (@ANDigitalOK) March 23, 2025
La denuncia que desató el conflicto se originó en una licitación vinculada a la limpieza de áreas sensibles de las centrales Atucha, un servicio de alta criticidad por tratarse de sectores con riesgo radiológico. De acuerdo a información publicada por la revista Perfil, el procedimiento incluyó modificaciones en los requisitos de admisibilidad, plazos acotados y criterios técnicos que redujeron de manera significativa el nivel de competencia.

De un total de nueve empresas oferentes, sólo dos superaron la evaluación técnica inicial: LX Argentina y La Mantovana Servicios Generales. Sin embargo, días más tarde y sin haber sido evaluada técnicamente por el área requirente, Limpiolux fue incorporada directamente en la etapa económica del proceso, una situación que generó fuertes cuestionamientos internos por afectar la trazabilidad y el debido proceso administrativo.

Las tres firmas presentaron propuestas con valores muy superiores a los montos vigentes. Dentro de ese escenario, la oferta de LX Argentina resultó la más baja, lo que la ubicó como eventual adjudicataria. No obstante, la denuncia interna advierte que el precio ofertado por esa empresa superaba en al menos un 140% el costo del contrato en ejecución, lo que habría implicado un perjuicio económico significativo para la empresa estatal.
El gerente de planta de Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, elevó una presentación ante el Comité de Integridad en la que alertó sobre presiones internas, intentos de reformular informes técnicos ya emitidos y pedidos para “justificar” económicamente propuestas más elevadas. En el mismo escrito, señaló intervenciones de áreas sin competencia técnica directa y llamados reiterados con carácter de urgencia.
Tras conocerse el contenido de la denuncia, el directorio de Nucleoeléctrica Argentina resolvió suspender la licitación y apartó de sus cargos al gerente general Marcelo Famá y al gerente de Coordinación Administrativa Hernán Pantuso, ambos designados por Reidel y considerados hombres de su confianza. La medida dejó al descubierto una fuerte interna en la conducción de la empresa.
El episodio no sería un hecho aislado. Antes de que el conflicto tomara estado público, la firma Distribón SRL había presentado una impugnación ante la Justicia Federal contra otra licitación de limpieza de NASA, al denunciar presunto direccionamiento, requisitos arbitrarios y plazos que consideró imposibles de cumplir para servicios de alta complejidad técnica.



