por Fabián Waldman.
Las reuniones de Gabinete se suspendieron esta semana, mientras Javier Milei realiza su decimonoveno viaje a EE.UU., en medio de la interna libertaria por el ajuste en discapacidad y de la pelea entre los hermanos Milei por las denuncias de corrupción en Olivos.
El Poder Ejecutivo había logrado sostener las reuniones de Gabinete durante tres semanas. Ayer se interrumpieron por el mal clima interno, provocado por el enfrentamiento entre Patricia Bullrich y Luis Caputo debido al recorte en discapacidad sin aviso.
No alcanzó la influencia del perro Thor para mantener la calma. Según pudo saber La Patriada Web, el “más joven” de los integrantes caninos de la familia Milei, un boyero de Berna que llegó a la Casa Rosada en agosto de 2024, es paseado entre los funcionarios durante los encuentros para “eliminar las malas vibras”.
El animal recorre habitualmente la Casa Rosada de la mano de Karina Milei, quien también se ocupa de llevarlo a la zona del helipuerto a hacer sus necesidades, siempre acompañada por miembros de la Casa Militar. En Balcarce 50 afirman que “está todo el día con su perro, y cualquier comentario que no le guste sobre la mascota es fulminante”.
Como tiene el estómago delicado, y para prevenir problemas gástricos, lo alimentan con arroz. Los mozos de la Casa Rosada que lo atienden deben preparar su comida según una foto de referencia que les entregan.
Solo la intervención humana pudo acallar, por ahora, los desencuentros internos: en la Mesa Política de ayer los participantes fumaron la pipa de la paz y acordaron lavar los trapos sucios puertas adentro. La mediación de Karina Milei entre Patricia Bullrich y Luis Caputo puso paños fríos a la situación.
Javier Milei, cada día más solo
La militarización de Olivos profundiza el aislamiento de Javier Milei, tanto respecto de los miembros de su propio Gobierno como de las visitas habituales. Las fotos con invitados en la residencia disminuyeron sustancialmente. La última fue el 11 de septiembre, cuando recibió a Luis Caputo antes de presentar el Presupuesto 2027; la anterior fue el 7 de julio, antes de proponer la reforma de la Carta Orgánica del BCRA.
Solo Mario Suli acompaña a diario a Javier Milei. Secretario privado del Presidente, Suli maneja su agenda y controla sus encuentros y comidas. Además del Mandatario es el único que tiene contacto con los “hijos de cuatro patas” de Milei. Al igual que Santiago Caputo, no revista como funcionario en el organigrama del Estado.
Una invitada permanente, con ingreso permitido a toda hora, es Lilia Lemoine. La diputada libertaria acude a pedido del Presidente en cualquier momento; algunos aseguran que es habitual que llegue a las 3 de la mañana. Según esas mismas fuentes, tiene asignado un cuarto en el edificio principal de la residencia, donde duerme.
La legisladora también es su maquilladora personal. Suele llegar a la Casa Rosada minutos antes de que el Presidente dé entrevistas, se reúna con otros mandatarios o pronuncie discursos.
La Casa Militar empoderada
La Casa Militar tomó el control del predio de Olivos. La versión oficial lo atribuye a filtraciones y a la seguridad de la visita del papa León XIV, pero puertas adentro lo vinculan con la disputa entre Javier y Karina Milei. Las denuncias de corrupción por contratos multimillonarios de alimentos, productos de limpieza y jardinería, atribuidos a la gestión de María Belén Agudiez, subsecretaria de Planificación General y mano derecha de “la Hermanísima”, derivaron en su renuncia y en la militarización de la quinta.
El nuevo responsable sería el coronel Fernando Tereso, segundo en la cadena de mando del organismo, detrás del general de brigada Sebastián Ibáñez.
La situación del personal desplazado quedó en manos de los superiores de la Casa Militar. El lunes hubo reuniones sobre la reincorporación de los trabajadores. La mayoría fue trasladada a otras dependencias de Presidencia: el edificio de 25 de Mayo y la Casa de Gobierno. Para seguir hasta diciembre, deberán firmar un contrato por 90 días con un acuerdo de confidencialidad, y el personal de la Casa Militar los supervisará. Al mismo tiempo, la Casa Militar sumó 35 efectivos a sus filas.
Ayer, el vocero Adrián Ravier, consultado sobre el tema y su relación con la renuncia de Agudiez, se limitó a reiterar el comunicado emitido la semana pasada por la Casa Militar. Además, repitió que la salida de la funcionaria se debió a motivos personales, tal como lo había informado horas antes Presidencia.
Las preguntas sobre las compras excesivas de carne, desodorantes de ambiente y bananas, y sobre los contratos de jardinería, quedaron sin respuesta. El vocero solo aclaró que el Gobierno no emite juicio sobre una eventual intervención de la Justicia por las acusaciones de corrupción.
La historia de la Casa Militar
Los cambios en la configuración de la Casa Militar comenzaron en febrero de 2011, con la llegada del Tte. Cnel. Agustín Marcelo Rodríguez, en el tramo final del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Rodríguez reasignó a todo el personal militar a tareas fuera de la Casa Rosada.
Existía un impedimento para incorporar soldados, entonces se recurrió a personal civil voluntario para reemplazarlos. Se estableció que tuvieran entre 18 y 28 años; sus tareas eran atender el mostrador de ingreso y cumplir funciones administrativas. Luego se sumó personal femenino para la custodia de la Presidenta, que empezó a acompañarla en actos y viajes.
Al llegar al límite de edad estos funcionarios no ingresan al Ejército, buscan un lugar dentro del Estado o en otra área de Balcarce 50. Hoy su labor está siendo mirada con más detalle del que quisieran.


