Mientras Washington confirma sus objetivos sobre la administración de los recursos petroleros durante la transición, la comunidad internacional se divide entre el respaldo a la acción y la condena por violación a la soberanía.
La intervención militar llevada a cabo por Estados Unidos en territorio venezolano, denominada oficialmente como «Operación Resolución Absoluta», ha derivado en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron trasladados bajo custodia a Nueva York. Este acontecimiento ha generado una fractura inmediata en la diplomacia global, poniendo en debate la vigencia de los principios de soberanía nacional frente a las acciones unilaterales de las potencias mundiales.
Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump calificó la operación como exitosa al no reportar bajas en sus filas y delineó los pasos a seguir en el corto plazo: Estados Unidos asumirá el gobierno de Venezuela hasta completar una transición, manteniendo una presencia militar activa específicamente orientada al control del sector petrolero y la supervisión del orden público. En sus declaraciones a la prensa, el mandatario estadounidense advirtió sobre la capacidad operativa de sus fuerzas para efectuar un segundo despliegue de mayor magnitud si la situación lo requiriese.
El posicionamiento del bloque iberoamericano y la reacción de Asia
Frente a la materialización de la intervención, la respuesta diplomática se articuló en torno a la defensa del derecho internacional. Un grupo conformado por España, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay emitió un comunicado conjunto en el que se rechaza el uso de la fuerza. Para estas cancillerías, la situación venezolana requiere una resolución exclusivamente pacífica, conducida mediante el diálogo y la negociación entre los propios venezolanos, sin injerencias externas.
¡Atención!
Aquí los gobiernos de la mayoría de la población Latinoamérica y del Caribe nos expresamos conjuntamente: pic.twitter.com/2yTtw0IzcP
— Gustavo Petro (@petrogustavo) January 4, 2026
El documento subraya una preocupación central: el riesgo de que se vulneren la integridad territorial y la soberanía de los Estados. Asimismo, los seis países advirtieron sobre los intentos de apropiación de recursos naturales estratégicos —en alusión a las reservas de crudo— y exhortaron al Secretario General de las Naciones Unidas a intervenir para preservar la paz y la seguridad regional.
En el continente asiático, la República Popular China, a través de un comunicado oficial, instó a la administración Trump a detener las acciones orientadas al derrocamiento del gobierno y a garantizar la seguridad física de Maduro y Flores.
China expresa seria preocupación por el control forzoso por parte de Estados Unidos del presidente Maduro y su esposa y su traslado fuera del país. Las acciones de Estados Unidos violan claramente el derecho internacional y las normas básicas de las relaciones internacionales, y… pic.twitter.com/VLHFPgdZhZ
— Zhu Jingyang (@zhu_jingyang) January 4, 2026
Las reacciones de los políticos argentinos
En el ámbito de la política argentina, la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner realizó un análisis de los hechos centrado en las implicancias históricas y económicas de la intervención. Tras recibir el alta médica por una intervención quirúrgica, Kirchner publicó un extenso documento en el que caracterizó la detención de Maduro como un acto ilegal violatorio del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. En su argumentación, desestimó las razones oficiales esgrimidas por Estados Unidos —vinculadas al combate del narcotráfico— y sostuvo que el objetivo central de la operación es el control de la mayor reserva de petróleo convencional del mundo.
Se puede estar a favor, en contra o no importarte el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, pero nadie puede negar que el pasado sábado por la madrugada la administración Trump en EEUU volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir.
En el pasado, la…
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) January 4, 2026
La exmandataria trazó un paralelismo entre la acción actual y la política del «Gran Garrote» (Big Stick) de principios del siglo XX, advirtiendo que este tipo de intervenciones generan inestabilidad económica y social en la región. Según su visión, el operativo sienta un precedente jurídico complejo que podría habilitar a potencias con capacidad militar a vulnerar la soberanía de países con menores recursos defensivos para apropiarse de sus bienes naturales.
Esta lectura crítica fue compartida por diversos sectores de la oposición argentina. El Partido Justicialista y el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, emitieron declaraciones reafirmando la tradición argentina de solución pacífica de controversias y el rechazo a la violencia.
La Provincia de Buenos Aires condena el accionar militar de Estados Unidos en Venezuela. Este hecho constituye una grave violación de los principios elementales del Derecho Internacional, altera la estabilidad regional y sienta un peligroso precedente.
Estas acciones vulneran…
— Axel Kicillof (@Kicillofok) January 3, 2026
La Confederación General del Trabajo (CGT) emitió un comunicado entrada la tarde repudiando «enérgicamente» la acción de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela. El Consejo Directivo Nacional de la central obrera calificó el accionar como una «grave violación a los principios fundamentales del Derecho Internacional», haciendo hincapié en la autodeterminación de los pueblos. «No hay justicia social sin soberanía, ni paz sin respeto entre las naciones», concluyó el documento cegetista.
🧾 COMUNICADO CGT: VENEZUELA
🚫 Desde la CGT repudiamos enérgicamente la intervención del Gobierno de los Estados Unidos en los asuntos internos de la hermana República Bolivariana de Venezuela.
Defendemos la autodeterminación de los pueblos, la soberanía de los Estados y el… pic.twitter.com/gX0DQJRJFG
— CGT (@cgtoficialok) January 3, 2026
Por su parte, Myriam Bregman cuestionó el operativo definiéndolo sin rodeos como una «agresión del imperialismo yanqui». Bregman llamó a repudiar de forma urgente el ataque de Estados Unidos y convocó a extender la «movilización antiimperialista en todo el continente», diferenciando su crítica al régimen de Maduro de lo que considera un avasallamiento por parte de la potencia norteamericana.
Estados Unidos ataca Venezuela.
Es necesario repudiar en forma urgente esta agresión del imperialismo yankie y extender la movilización antiimperialista en todo el continente.— Myriam Bregman (@myriambregman) January 3, 2026
El respaldo oficial de Javier Milei
En contraposición a la postura diplomática de la región, el gobierno argentino encabezado por Javier Milei manifestó su apoyo explícito a las acciones de Estados Unidos. El presidente Milei celebró el resultado del operativo, calificando la salida de Maduro como una noticia positiva para el «mundo libre» y reafirmando su alineamiento internacional.
LA LIBERTAD AVANZA
VIVA LA LIBERTAD CARAJO https://t.co/1KlsyraWtY— Javier Milei (@JMilei) January 3, 2026
A través de un comunicado de la Oficina del Presidente, el Poder Ejecutivo expresó su confianza en que estos sucesos marquen un avance contra el «narcoterrorismo» y el fin del gobierno socialista en Venezuela, permitiendo una eventual recuperación del estado de derecho.
— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) January 3, 2026
Por su parte, la vicepresidenta Victoria Villarruel manifestó su emoción a través de un mensaje en el que vislumbró un nuevo futuro para el país caribeño: «De la oscuridad resurgirá el pueblo venezolano. Las familias podrán reencontrarse definitivamente». Villarruel enfatizó la necesidad de una justicia implacable para quienes violaron derechos humanos y celebró la posibilidad de ver una «Venezuela Libre» con el sistema democrático restituido.
Hoy renace la esperanza en Venezuela.
De la oscuridad resurgirá el pueblo venezolano. Las familias podrán reencontrarse definitivamente.
Con emoción pensamos en Venezuela unida, con Justicia implacable para quienes violaron los derechos humanos durante décadas, con el sistema…
— Victoria Villarruel (@VickyVillarruel) January 3, 2026
En sintonía, la senadora nacional y exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, definió los sucesos como «un día histórico». En su análisis, equiparó la postura argentina con la de la Casa Blanca al recordar la naturaleza criminal del régimen: «Argentina, al igual que los Estados Unidos, declaró al Cártel de los Soles como organización terrorista, una estructura criminal liderada desde el poder por el propio régimen de Nicolás Maduro».
Argentina, al igual que los Estados Unidos, declaró al Cártel de los Soles como organización terrorista, una estructura criminal liderada desde el poder por el propio régimen de Nicolás Maduro.
Hoy es un día histórico. Está llegando la libertad y la paz a Latinoamérica. https://t.co/qz4sUZm2wp
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 3, 2026
El respaldo se extendió al expresidente Mauricio Macri, quien destacó que «Latinoamérica recupera un país secuestrado por una dictadura». En este sentido, Macri reivindicó su postura histórica de denuncia contra el chavismo y su apoyo a la líder opositora María Corina Machado, celebrando ver llegar a su fin la «impunidad de un dictador que se creía eterno».
Durante años denuncié a la dictadura criminal venezolana, de la cual el gobierno argentino llegó a ser socio y cómplice. Apoyé a sus presidentes electos, denuncié el fraude y siempre estuve del lado de la querida María Corina Machado, la gran luchadora por la libertad de…
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) January 3, 2026
Institucionalmente, el PRO emitió un comunicado denunciando que el chavismo destruyó la institucionalidad y forzó el exilio de millones, una postura compartida por el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien sentenció: «La dictadura que sometió al pueblo venezolano durante tantos años llegó a su fin». Desde el Congreso, la diputada de La Libertad Avanza, Sabrina Ajmechet, expresó su orgullo por la posición geopolítica adoptada por Argentina.
Histórico. Venezuela será libre.
La dictadura que sometió al pueblo venezolano durante tantos años llegó a su fin. https://t.co/ETAfMMpKlS— Jorge Macri (@jorgemacri) January 3, 2026
En medio de la homogeneidad del festejo oficialista, la figura de Horacio Rodríguez Larreta introdujo un matiz que desató una virulenta pelea pública. El exjefe de Gobierno porteño utilizó sus redes sociales para condenar a Maduro como un «dictador sanguinario» y celebrar su salida del poder, pero marcó un límite infranqueable respecto al método utilizado por Estados Unidos. «Hay, sin embargo, un principio que no se puede violar unilateralmente: el respeto a la soberanía de los Estados. Es un antecedente peligroso», advirtió Larreta. Para el dirigente, la salida no puede ser la imposición externa, sino que debe ser democrática y venezolana, reclamando «elecciones libres ya».
Venezuela sufre desde hace años una narcodictadura que empobreció a su pueblo, empujó a millones al exilio y cometió todo tipo de crímenes.
Maduro es un dictador sanguinario. Y es muy bueno para los venezolanos que no esté más.
Hay, sin embargo, un principio que no se puede…
— Larreta (@horaciorlarreta) January 3, 2026
Esta postura intermedia provocó la reacción inmediata de Patricia Bullrich, quien comentó la publicación con dureza: «Dios, qué tibio. ¿Cómo se siente coincidir con el kirchnerismo, Horacio?». La respuesta de Larreta no se hizo esperar y, lejos de bajar el tono, contestó publicando una foto de la actual senadora en su época de militancia en el Partido Justicialista, exponiendo las contradicciones del pasado.
Quizás vos me lo podes explicar mejor, Pato. pic.twitter.com/HxJLkX6KnJ
— Larreta (@horaciorlarreta) January 3, 2026
La ofensiva discursiva de Bullrich no se limitó a la interna de su espacio. También apuntó contra el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien había condenado la incursión militar. «Che Kicillof, es fácil ser pro dictaduras y defender regímenes que violan sistemáticamente los derechos humanos cuando se vive cómodo en un país libre», arremetió la senadora, afirmando que «con las dictaduras no hay matices».
Che Kicillof, es fácil ser pro dictaduras y defender regímenes que violan sistemáticamente los derechos humanos cuando se vive cómodo en un país libre y democrático.
Acá elegimos otra cosa: libertad, orden, ley y defensa de los derechos de todos.
Con las dictaduras no hay… https://t.co/HkM2MYAJJ9
— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) January 3, 2026



