La Casa Rosada dio marcha atrás con el artículo 44 que reducía el salario en caso de enfermedad. La modificación obliga a que el proyecto vuelva al Senado y retrasa los planes oficiales de sancionar la ley antes del 1° de marzo.
Acorralado por la presión social y el cambio de postura de sus propios aliados, el Gobierno nacional decidió retirar el artículo 44 de la reforma laboral, el punto que establecía que los trabajadores podrían cobrar menos cuando estuvieran enfermos. La marcha atrás implica modificar el texto ya aprobado y obliga a que el proyecto regrese al Senado para un nuevo tratamiento.
En Casa Rosada reconocen que no hubo margen para sostener la redacción original. Los bloques aliados —entre ellos el PRO, el MID y espacios provinciales— dejaron en claro que no acompañarían el artículo. Incluso sectores que habían votado afirmativamente en la Cámara alta reclamaron su eliminación total.
La propia jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, admitió que existió «un error» en la redacción y señaló que la ley original «no distingue entre enfermedades», en un intento por justificar los cambios introducidos a último momento.
El jefe del bloque del PRO en Diputados, Cristian Ritondo, confirmó el giro de su espacio y sostuvo que eliminar el artículo sería «hacerse un favor». Desde ese sector también pidieron incorporar de manera explícita el pago de salarios a través de billeteras virtuales en otro artículo del proyecto.
En la misma línea se pronunciaron los bloques Innovación Federal, Independencia y Elijo Catamarca. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, referente de uno de esos espacios, fue categórico: «Si fue un error, lo más justo y prudente es corregirlo y, mucho mejor, eliminarlo. Nadie elige accidentarse o enfermarse».
Por su parte, el presidente del bloque MID, Oscar Zago, lanzó duras críticas y advirtió que «modernizar no es votar a libro cerrado». Cuestionó la incorporación del artículo en el Senado y apuntó contra Bullrich y el ministro Federico Sturzenegger, a quienes responsabilizó por el agregado de último momento.
Un artículo difícil de defender
El punto más controvertido del artículo 44 era la posibilidad de pagar porcentajes diferenciados del salario según el tipo de enfermedad. La redacción abría interrogantes prácticos: quién diagnostica, quién define la gravedad, cómo se tipifican las patologías y qué ocurre en los casos intermedios.
Bullrich intentó explicar que quedarían excluidas de la reducción salarial las enfermedades «severas, degenerativas o incapacitantes», aunque sin precisar qué organismo sería el encargado de determinar esas categorías. También argumentó que el objetivo era combatir certificados médicos falsos, pero sus declaraciones generaron más dudas que certezas.
La estrategia inicial del oficialismo era que los aliados votaran la ley tal como estaba y corregir luego el artículo en la reglamentación. Esa opción fue descartada. Tampoco prosperó la idea de sancionar una ley complementaria.
Tras una reunión técnica, el PRO concluyó que resultaba más razonable fortalecer los controles sobre certificados apócrifos que intentar enumerar —de forma prácticamente infinita— los casos en los que correspondería pagar el 100% del salario.
Un traspié político para Milei
La intención original del Ejecutivo era sancionar la reforma esta semana para que el presidente Javier Milei pudiera celebrarla en la apertura de sesiones del 1° de marzo. Sin embargo, la eliminación del artículo obliga a que el proyecto vuelva al Senado, lo que demora su aprobación.
Mientras el Presidente cuestionó a quienes intentan mantener lo que define como «legislación de los 70´», el oficialismo deberá recalcular su estrategia parlamentaria.
Por ahora, la reforma laboral sigue en debate y el recorte de derechos que impulsaba el artículo 44 quedó, al menos temporalmente, fuera del texto.



