El titular de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense desestimó las críticas de Juntos por el Cambio al material que dispuso la gobernación para trabajar el intento de magnicidio en las aulas.
El exministro de Educación puntualizó que hay cerca de 60 escuelas que atienden a estudiantes de la clase media y de la clase media alta que "juegan a la rebelión", pero "el sistema educativo porteño es el 7% del sistema nacional y esas escuelas son 60 contra 12.000 que debe tener el AMBA".