“La música es un milagro humano o divino, porque la música es pintar un cuadro y quemarlo después”, dice Calamaro en La hora de los magos, donde suena la versión del “Soul Sacrifice” del Festival de Woodstock de 1969, devenida un manifiesto para el DJ Loto Volador.
En la primera emisión de Cuino y sus Amigos, el autor de Estadio Azteca (entre otras canciones que ya son parte de la historia del rock) mantuvo una extensa conversación con Andrés Calamaro. Música, cultura, política y las luchas de género fueron parte del recorrido.