Las declaraciones del ex canciller del dirigente brasileño llegan después de que el Supremo Tribunal Federal de ese país aprobara por 6 votos a 5 que las penas de prisión no pueden empezar a ejecutarse antes de agotar todos los recursos legales, con lo cual el ex presidente puede ser excarcelado de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba.
El ex juez español, remarcó, además, en el surgimiento de una guerra jurídica, en Latinoamérica y el mundo, con fines políticos a la cual hay que "denunciar y combatir".
El premio Nobel de la Paz se refirió de esa manera a cómo la ONU le pidió a la gestión de Mauricio Macri que derogue el decreto por el cual el Estado expulsa a migrantes con antecedentes penales. Por otra parte, estimó que, si Alberto Fernández es el próximo presidente, tendrá que impulsar "una auditoría urgente de la deuda externa, que va a ser la deuda eterna".
En las últimas horas el presidente de Brasil reivindicó al dictador Augusto Pinochet como forma de agraviar a la Alta Comisionada de Derechos de la ONU Michelle Bachelet, quien se había mostrado preocupada por la "degradación democrática que se vive en Brasil".
Lo anunció Gleisi Hoffmann, presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), en una entrevista con FM La Patriada. La política brasileña, además, dijo que el juicio contra el ex presidente brasileño está contaminado por irregularidades y que el exjuez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro, debería renunciar.
Así lo considera José Eduardo Carzodo, ex fiscal general del Brasil, después de que trascendieran en el sitio The Intercept las maniobras orquestadas por el ex juez Sérgio Moro y el jefe de los fiscales de Lava Jato, Deltan Dallagnol, para acusar a Luiz Inácio Lula da Silva. Se trata, según el abogado brasileño, de un mismo "proceso de desestabilización democrática, un proceso de golpe".