El expresidente de Estados Unidos viajará hoy para declarar como imputado por comprar el silencio de una actriz porno.
Tiene previsto salir desde su residencia en Florida hasta Nueva York, donde mañana se convertirá en el primer exmandatario en declarar ante un tribunal como imputado. Un gran jurado lo inculpó la semana pasada por delitos relacionados con un pago para comprar el silencio de Stephanie Clifford durante la campaña electoral de 2016 que lo llevó a ocupar durante cuatro años la Casa Blanca.
«Iré a un tribunal, lo crean o no. ¡No se suponía que Estados Unidos fuera así!», escribió el multimillonario de 76 años. «El fiscal corrupto no tiene caso. Lo que sí tiene es una jurisdicción donde es imposible que yo tenga un Juicio Justo», agregó sobre el hombre que lleva el proceso en su contra. Asimismo, tachó el proceso judicial de «caza de brujas» y «persecución política», y arremetió contra el juez asignado para tomar su declaración.
El magante republicano tiene previsto dar un discurso el miércoles a las 20:15 (21:15 de Argentina) a su regreso a Florida. A raíz de la presentación del magante republicano en el tribunal, policía de Nueva York está en alerta máxima ante la posibilidad de que se produzcan protestas callejeras de partidarios y detractores de Trump. El cuerpo ordenó que sus 36.000 agentes estén uniformados y listos para desplegarse, según ha informado NBC News citando fuentes oficiales.
Como parte de su comparecencia, Trump se someterá mañana al procedimiento estándar de toma de huellas dactilares y fotografía, lo que probablemente dará lugar a una de las fotos de ficha policial más famosas de la era moderna.
El llamado «perp walk», en el que un acusado es escoltado esposado ante las cámaras de los medios de comunicación, es poco probable para un expresidente bajo la protección del Servicio Secreto. Pero el abogado de Trump, Joe Tacopina, prevé que la acusación tratará «de sacar cada onza de publicidad» que pueda con el caso.
Aunque los cargos específicos aún permanecen bajo secreto de sumario, el caso presentado por el fiscal del distrito de Manhattan, Alvin Bragg, gira en torno a la investigación de los 130.000 dólares pagados a la estrella porno Stormy Daniels antes de las elecciones de 2016.
El exabogado de Trump, Michael Cohen, testificó ante el Congreso que organizó el pago a Daniels a cambio de su silencio sobre un encuentro que dice haber mantenido con el multimillonario en 2006. El republicano niega haber tenido esa relación.
Pero esta no es la única investigación que amenazan al expresidente ultraconservador. Un fiscal independiente está investigando el posible papel que desempeñó Trump en la insurrección del 6 de enero de 2021 en el Capitolio estadounidense, así como su manejo y custodia de documentos clasificados tras abandonar la Casa Blanca.
Por otro lado, en el estado de Georgia, es objeto de una investigación por presionar a funcionarios para anular la victoria de Joe Biden allí en 2020, con una llamada telefónica grabada en la que pedía al secretario de Estado que «encontrara» suficientes votos para revertir el resultado.
Biden no realizó ninguna declaración al respecto, consciente de que cualquier declaración suya podría alimentar las quejas sobre «un sistema judicial políticamente instrumentalizado».
La mayoría de los republicanos se posicionaron en torno al expresidente, incluido su probable gran rival en las primarias presidenciales del partido, el gobernador de Florida Ron DeSantis, quien calificó la acusación de «antiestadounidense». No obstante, varios miembros del partido se mostraron su preocupación ante la perspectiva de que un presidente que sobrevivió a dos procesos de destitución en el Congreso y se enfrenta a varias investigaciones busque la nominación del partido. El exgobernador de Arkansas, Asa Hutchinson, que anunció el domingo que se postula para ser el candidato presidencial republicano, cuestionó abiertamente esa estrategia e instó a Trump a abandonar la carrera. «Sí creo que es demasiado espectáculo secundario y distracción, y él necesita poder concentrarse en su debido proceso. El cargo siempre es más importante que la persona», dijo Hutchinson.
Fuente: Télam.



