Jul 13 2026
Jul 13 2026

Un gobierno con filtraciones pero sin culpables

Publicado el

por Fabián Waldman.

En el gobierno la interna se juega a cielo abierto. El “caso Adorni” vuelve a poner a prueba a una administración floja de papeles y con recelos permanentes entre sus integrantes. La palabra de Javier Milei se sostiene bajo el paraguas de Karina Milei o la posibilidad de ser expulsados aquellos que saquen los pies del plato.

La primera filtración tildada como “grave” ocurrió en enero de 2024 y se atribuyó al entonces ministro de Infraestructura, Guillermo Ferraro. Ferraro ya no está y el Ministerio tampoco. Su salida fue definida por Javier Milei pero fue auspiciada, según la mayoría de las versiones, desde el despacho de Santiago Caputo. Fue un “leading case” para todos la estructura gubernamental y mostró la dureza de los libertarios frente a lo que consideraron “una traición”.

La cantidad de funcionarios echados o renunciantes a lo largo de los veintiséis meses de este mandato supera largamente el promedio de los anteriores: Pablo Salinas registra 248 salientes de la gestión en 884 jornadas, dos semanales. La falta de cuadros políticos propios determinó la incorporación al proyecto de “ex miembros de la casta” como Guillermo Francos, Diego Santilli, Patricia Bullrich, Luis Caputo o Federico Sturzzenegger, entre los más reconocidos.

Tanto Javier como Karina Milei protegen fielmente a su círculo más cerrado: Manuel Adorni, Martín y Lule Menem. El Jefe de Gabinete sufre día tras día las revelaciones sobre sus ingresos, compras, alquileres, viajes. El titular de Diputados y su primo, el Subsecretario de Gestión Institucional, están relacionados con la causa de los sobreprecios en ANDIS. A pesar de los cuestionamientos públicos son intocables y, según detallan en oficinas cercanas, “Javier y Karina confían plenamente en ellos, se trata de operaciones mediáticas para atacar el gobierno”.

La última reunión de Gabinete celebrada el viernes 8 pasado en el Salón Eva Perón de Casa Rosada permitió revelar el grado de ebullición interna. Desde los participantes del ese cónclave brindaron la mirada oficial de lo acontecido, la duración, la participación inicial del Presidente para pasarle el mando al Jefe de Gabinete y algunos temas tratados.

Más allá de los deseos del gobierno, los pormenores de la misma se conocieron a través de por lo menos un par de fuentes que fueron identificadas por la administración, “aunque lo nieguen en OFF”. “No está bueno que se filtren cosas”, señalaron a La Patriada Web.

Las versiones sobre los gritos de un Javier Milei desencajado y una Patricia Bullrich planteando su disconformidad fueron confirmadas por la propia senadora. Un día después diría “el Presidente tiene una emocionalidad importante”, cuando fue preguntada por los gritos del mandatario.


Sin embargo, y pese a las horas de debate hacia el interior del oficialismo, en esta ocasión no existieron reprimendas públicas o pedido de renuncia. Quizás los responsables en este caso son hoy indispensables en el Gobierno. La dependencia de Patricia Bullrich es inocultable y eso hace más fuerte a la ex ministra de Seguridad. “Se necesitan mutuamente y a nadie le conviene romper”, se sinceran cerca de la ex dirigente del PRO.

La caída en desgracia de Manuel Adorni borra su candidatura, por ahora, hacia 2027. Bullrich comenzó su campaña hacia la Jefatura de Gobierno porteña apurada por marcar la cancha. Karina Milei le dio su venia y Pilar Ramírez, su mano derecha en CABA, realizó una recorrida junto a ella el sábado pasado por Villa Lugano. Lilia Lemoine esta mañana retuiteó un post de Patricia Bullrich contra Jorge Macri por el estado de los subtes.

Se trata de unas pocas demostraciones de apoyo en medio de movidas realizadas por la senadora buscando su independencia de La Libertad Avanza. Esa anticipación puede finalmente ser un arma de doble filo y quizás por eso la dejen jugar desde Balcarce 50 a 12 meses, por lo menos, de los sufragios en CABA. Horacio Rodríguez Larreta bebió de esa pócima pensando en 2023 y arrancó también un año antes. Sin embargo su estrategia no terminó en buen puerto y no cayó en las internas frente a la propia Bullrich.

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