El presidente Alberto Fernández aseguró ayer que «la adversidad se llama derecha», durante su participación en la 5ª Feria del Libro Nacional y Popular en la ciudad de Santa Fe. Acompañado por el ex mandatario boliviano Evo Morales, dijo que esa formación ideológica «no está entre nosotros, está enfrente», y manifestó que «un día le pone una pistola en la cabeza a Cristina» (Kirchner) y «otro día se la ponen al pueblo argentino».
En ese sentido, insistió en la necesidad de mantener «la unidad en la diversidad para enfrentar a la adversidad», que «nos sigue amenazando todos los días». «Nosotros, en América Latina, debemos fortalecernos como región, llevar la justicia social que hoy no existe en América Latina, frente a una derecha que se unió en todos lados», enfatizó el Jefe de Estado.
Fernández consideró que asistía a «una semana especial» por haber arrancado «almorzando con ‘Lula’ libre y electo presidente» de Brasil y terminarla junto a Morales.
Luego apuntó a los aspectos centrales del debate sobre la política económica que surcan el Frente de Todos. El Presidente sostuvo que «se puede gobernar pensando en la gente», en los «que más necesitan» y «ser cuidadosos con las cuentas públicas». Al respecto, mencionó que Morales gobernó con equilibrio fiscal. «Tenemos la posibilidad de cambiar la estructura económica del continente, y a todos los productos primarios que producimos debemos agregarle valor», señaló.
En esa línea, destacó: «tenemos un continente maravilloso, si el mundo necesita alimentos, litio, hidrógeno o gas como energía de transición, los tenemos», y remarcó que la Argentina es la segunda «reserva de gas no convencional».
Luego se refirió al saldo de la pandemia y la guerra en Ucrania, como la puesta en evidencia de la desigualdad más cruel. «Si algo debemos aprender de tanta tristeza que nos dejó la pandemia y la guerra, de cómo funciona el sistema financiero mundial, es que dejó en evidencia la desigualdad», expresó, e inquirió: «¿cómo se explica que 10 personas tengan el mismo patrimonio que el 40 por ciento de la humanidad?». Bajo esa perspectiva, puntualizó: «la pregunta es si no tenemos un imperativo ético de cambiar esas cosas, tanta ingratitud, hay mucha gente que no tiene más espacio de soportar eso».
Previamente, Morales hizo un recorrido por su gestión en Bolivia y expresó su gratitud hacia la Argentina por tres momentos históricos: la mediación en la Guerra del Chaco, el apoyo recibido por Néstor Kirchner al nacionalizar los hidrocarburos en 2006 y la gestión del presidente Fernández cuando fue derrocado en 2019.
El líder del Movimiento al Socialismo (MAS) destacó el desarrollo de Santa Fe en biodiésel y adelantó que realizará gestiones en su país para sumar esa experiencia ante la suba de los precios de los combustibles por la guerra de Ucrania.
La ceremonia se realizó en el auditorio de la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales (Festram), donde también estuvieron la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz; la portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti; el diputado nacional y presidente del bloque del Frente de Todos, Germán Martínez; el interventor de la Agencia Federal de Inteligencia, Agustín Rossi, entre otros funcionarios.
La charla fue presentada por el diputado provincial Leandro Busatto, organizador del encuentro junto al colectivo cultural «No me olvides».
