El fiscal Rívolo decidió descartar el financiamiento del ataque y acusó a Sabag Montiel y Uliarte como coautores del intento de homicidio contra la vicepresidenta Cristina Kirchner, y a Carrizo como partícipe secundario.
La fiscalía a cargo de la causa que investiga el intento de asesinato a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner decidió elevar a juicio oral el caso. El fiscal federal Carlos Rívolo hizo el pedido para enjuiciar a los detenidos Fernando Sabag Montiel, Brenda Uliarte y Nicolás Carrizo por el ataque perpetrado contra la titular del Senado, el 1 de septiembre pasado.
Rívolo consideró completa la investigación en relación a los detenidos por el hecho, pero requirió que la causa siga con medidas de prueba destinadas a «comprobar la existencia de otros posibles partícipes y/o autores intelectuales», según el escrito de 197 carillas que lleva su firma.
La fiscalía pidió a la jueza del caso, María Eugenia Capuchetti, que de por cerrada la parte de la investigación vinculada al autor material del disparo, Sabag Montiel, a Uliarte -ambos como coautores- y también insistió en que vaya a juicio el denominado “jefe de los copitos”, Nicolás Carrizo, como partícipe secundario.
La magistrada deberá ahora dar vista a las defensas de los tres detenidos y luego resolver si da por cerrada la investigación y la envía a sorteo de Tribunal Oral.
En el pedido hecho ante Capuchetti, la fiscalía entendió que la conducta de los tres acusados fue «premeditada» e idearon «un plan para llevar a cabo el asesinato de la Vicepresidenta de la Nación». Sin embargo, no incluye a los instigadores o autores intelectuales, como tampoco los posibles financistas.
La pista Milman
La fiscalía realizó el pedido en momentos en que la Vicepresidenta, quien es querellante en la causa, solicita más medidas de prueba y vincula a sectores de la oposición, como el diputado de Juntos por el Cambio y mano derecha de Patricia Bullrich, Gerardo Milman.
El dato surgió por el testimonio de un asesor legislativo que declaró que 48 horas previas al atentado a Cristina Kirchner, en un café cercano al Congreso, el diputado Milman en una reunión con dos asesoras habría dicho “cuando la maten yo estoy camino a la Costa”.
Financiamiento descartado
Respecto al posible financiamiento de los coautores del ataque, la fiscalía consideró que “no se ha podido corroborar, tanto que el ataque investigado haya requerido de una financiación específica, como que los imputados hubieren recibido financiación externa o pago alguno para llevarlo adelante”.
Para Rívolo, resulta “objetivo e incontrastable que la logística y la materialidad del acto en sí, no requirió de una gran inversión de dinero u otros recursos” y tuvo en cuenta que el arma utilizada incluso pudo llegar de forma gratuita a Sabag Montiel ya que la misma pertenecía a un amigo suyo que había fallecido.
Desvinculados
«Al respecto, corresponde indicar que, más allá de la indudable conmoción política que generó el intento de asesinato de una Vicepresidenta de la Nación, hecho de enorme gravedad institucional, de todos los teléfonos secuestrados y analizados no surgió vínculo alguno de los nombrados con ninguna agrupación o persona que a esta altura permitiera siquiera sospechar sobre la posibilidad de que se les hubiese brindado asistencia para el suceso», analizó.
En el escrito, Rívolo destacó que «tampoco se han hallado elementos relevantes en los entrecruzamientos telefónicos, ni en la geolocalización de los dispositivos» ni en los «movimientos financieros» que apunten a la colaboración de terceros con dinero para el atentado.
«La actividad desplegada por los nombrados para llevar a cabo el ataque no requirió -por sus características- de financiamiento económico ni de recursos extraordinarios», advirtió.
El fiscal reconstruyó el ataque llevado a cabo por Sabag Montiel y Uliarte, en el que detalló: «Con la pistola oculta entre sus ropas, el nombrado se ubicaría entre los seguidores de su víctima, disimulado como uno más, con el objeto de lograr acercarse a ella (la Vicepresidenta) y ejecutar su designio criminal».
Fuente: Télam y NA
