Más arrinconado que nunca por los actores que promovieron el acoso desde su origen, el gobierno del Frente de Todos marcha grogui y sin oxígeno, a pesar de las crecientes concesiones a sus verdugos. La angustiante falta de respuestas ante la carencia de síntesis como causa o consecuencia de una ventana de la historia que se cierra si el destino es la derrota electoral. | Por Pablo Dipierri
El Gobierno está exangüe y despilfarra su energía política menguante en una interna incesante, mientras sus antagonistas se fortalecen con las concesiones que le arrancan al Ministerio de Economía y el tablero internacional se reconfigura. A casi 15 días de que el ex presidente Mauricio Macri declinara su candidatura en el próximo turno electoral, el oficialismo sigue cultivando desorden entre sus filas pero, al mismo tiempo, gasta el escaso crédito de su base de sustentación en una complacencia cada vez más obscena hacia los grupos económicos extorsivos.
“A medida que pase el tiempo, no sabés las veces que vamos a lamentarnos por esta oportunidad histórica perdida”, le dijo a La Patriada esta semana una fuente diplomática argentina. Su reflexión aludía tanto al escenario doméstico, concentrado en la tercera edición de un tipo de cambio diferencial para el sector agroexportador, como a la presunta docilidad del presidente Alberto Fernández durante a su visita a Estados Unidos, donde pretendió florearse frente a los empresarios en el Consejo de las Américas y en la bilateral con su par norteamericano, Joe Biden. Alineada con el kirchnerismo, la voz que sugería una amarga genuflexión de la Casa Rosada no eximía de responsabilidad al titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa, quien por propiedad transitiva habría contado hasta aquí con el respaldo, de a ratos silente y en ciertas circunstancias más explícito, por parte de la vicepresidenta Cristina Kirchner. “Tampoco quiero ser indulgente con el sector que me expresa y representa”, asumía.
De hecho, la bronca y el desaliento militante crecen en el peronismo pero, aun ante el desconcierto y el malestar que la prensa narra con adjetivaciones rimbombantes que permean la lengua popular y capturan la imaginación de sus dirigentes, prima la comprensión. Insultos estrangulados con las muelas y estoicismo frente a un itinerario que no augura jolgorios.
La lectura de quienes facturan extravío político y defección ideológica a la Casa Rosada se cifra en el resquebrajamiento de la hegemonía estadounidense frente a la expansión china. Esta semana nomás se conoció por despachos de agencias internacionales como Reuters que impera el nerviosismo en el Departamento de Estado norteamericano frente al protagonismo de Ji Xinping en materia diplomática. Durante la recepción brindada por las autoridades yanquis a la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, los funcionarios occidentales y la comitiva asiática no hicieron otra cosa que compartir la preocupación por la pérdida de posiciones en el continente: al establecimiento de lazos diplomáticos entre Honduras y China, confirmado la semana pasada, se sumaría Paraguay si ganara en los comicios del próximo 30 de abril la oposición, conducida por Efraín Alegre y el ex presidente guaraní Fernando Lugo. De esa forma, la isla que se pretende república escindida de la administración de Beijing quedaría con tan solo 12 países relacionados formalmente, cuando supo mantener vínculos económicos y políticos con 72 naciones en pleno apogeo de la Guerra Fría.
Para colmo, las usinas informativas de las potencias globales reconocen que el presidente francés, Emmanuel Macron, habría sucumbido al influjo seductor de Xi o, al menos, no tendría qué mostrar si quisiera comunicar a la Unión Europea que mantuvo su dureza reclamando que el líder chino intervenga en el conflicto bélico de Ucrania contra Rusia. Así las cosas, Estados Unidos languidece en influencia frente al imparable crecimiento de su antagonista.
El nerviosismo de los detractores de Fernández en la esfera vernácula obedece a que los trascendidos de las reuniones en Washington indican que los norteamericanos cuestionan la apertura de esta tierra austral a las inversiones chinas en el sector minero, el de la telefonía y la defensa nacional. El canciller Santiago Cafiero, no obstante, minimizó las presiones yanquis sobre la relación de Argentina con China en un reportaje concedido a FM La Patriada.
En la previa de Pascuas, el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, viajó a China y, junto al embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, reivindicó “el potencial minero” argentino tras una gira de cinco días en la provincia china de Fujian. El saldo de esa incursión, según voceros de la provincia cuyana y la embajaduría, incluye acuerdos en los sectores del litio, olivícola, vitivinícola y ganadero.
A través de un comunicado de prensa, la Embajada argentina en China comunicó que el grupo chino Zijin Mining, a cargo del proyecto Tres Quebradas, comprometió una producción de 20 mil toneladas de carbonato de litio anuales, apto para baterías, con una inversión total de más de 500 millones de dólares, en una primera etapa. Luego, y mediante un proyecto que comenzará a construirse este año con una inversión de 700 millones de dólares, se podrá ampliar la capacidad anual de producción carbonato de litio a 60 mil toneladas anuales, con energía limpia en su totalidad para reducir impactos ambientales.
Al respecto, Vaca Narvaja explicó: “El precio de la tonelada del litio ha bajado desde sus récords de casi 80 mil dólares la tonelada a 20 mil dólares la tonelada, cerca de su mínimo en los últimos 5 años. Sin embargo, aun a estos precios, un solo proyecto como este de Zijin Mining generaría para el país 2.000 millones de dólares en exportaciones, equivalente aproximadamente al 3% de las exportaciones totales nacionales”. “Si el precio del litio retomara su tendencia alcista, lo cual es muy probable, un solo proyecto de litio en una provincia podría explicar hasta el 5% de las exportaciones totales del país”, estimó, y añadió: “cuando hablamos de conceptos como la restricción externa y la falta de divisas, debemos considerar que la minería tiene el potencial para solucionar nuestras recurrentes crisis de divisas, mantener el tipo de cambio estable y mejorar los ingresos de todas y todos los argentinos”.
El ex ministro de Ciencia y Tecnología y actual presidente del Directorio de Y-TEC e YPF Litio, Roberto Salvarezza, anunció la firma de un convenio de cooperación con Zijin Mining que, según expresó, “impulsa la cooperación científico tecnológica entre las partes y las acciones conjuntas para avanzar en la explotación e industrialización del litio”.
Finalmente, el Gobernador catamarqueño expuso las oportunidades de la provincia con relación a genética bovina y a los beneficios fiscales e impositivos que los empresarios de Fujian pueden encontrar en el Parque Industrial Central de Catamarca y de Tinogasta. Por último, se presentó el “Plan Mosto”, que contempla la exportación de 15 millones de kilogramos de vid anuales y las múltiples oportunidades que la provincia presenta en energía verde, en función de su geografía y recursos estratégicos.
Un analista del gobierno que presta atención a estos bamboleos de la coalición oficial, entre la obediencia a Estados Unidos y las posibilidades de apalancar el desarrollo argentino con financiamiento procedente del hemisferio oriental, advertía la trascendencia que tendrá la visita a Beijing por parte de Lula Da Silva, con una comitiva de 240 personas. “Nosotros quedamos absolutamente en offside”, graficó, y agregó: “Xi estuvo con Putin. La semana pasada, con Pedro Sánchez de España. Ayer, con Macron. Los cancilleres de Arabia Saudita e Irán están labrando la paz por la intermediación del líder asiático”.
La decepción aumenta frente a la percepción de que las chances de una proyección autónoma se rifan en la subordinación a Estados Unidos. Culturalmente occidentales, financieramente apoyados por el eje Sur-Sur y políticamente erguidos con un orgullo que parece nostalgia por la tercera vía serían los elementos de una ecuación que martiriza por sus dificultades de concreción, en el marco de un gobierno peronista que se mueve como péndulo, y alocadamente.
