El Xeneize y el Flu se enfrentarán en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro en busca de la consagración en la final de la Copa Libertadores.
Este sábado 4 de noviembre a las 17.00h (hora argentina), se enfrentarán en el Estadio Maracaná de Río de Janeiro, el club Atlético Boca Juniors y el equipo Brasileño Fluminense en busca de la gloria eterna. El Flu va por su primer título, mientras que el Xeneize va por la séptima.
El Xeneize sacó adelante en San Pablo un partido para el infarto y eliminó en la semifinal a Palmeiras por penales, luego de igualar 1-1 en el global con la gran figura de Sergio Romero. Por su parte, Fluminense derrotó a Internacional por 4-3 en la serie, imponiéndose 2-1 de manera agónica en la vuelta.
La transmisión estará a cargo de Fox Sports y en Argentina también podrá verse por televisión abierta, ya que Telefe, como hizo durante gran parte del camino del conjunto de la Ribera hacia la final, pasará el encuentro.
Violencia en la previa al partido
La previa de la final de la Copa Libertadores entre Boca Juniors y Fluminense tuvo como protagonista la violencia cuando este jueves hinchas «xeneizes» fueron atacados por simpatizantes de Fluminense, mientras festejaban en una playa de Copacabana. En el lugar, la propia policía local que reprimió con gases lacrimógenos y balas de goma y se llevó a varios detenidos.
No obstante, el momento de mayor tensión sucedió por la tarde cuando hinchas de la barra del Fluminense encontraron la zona liberada para agredir a los de Boca que estaban sentados en la playa, ante la mirada de la Policía que reprimió y detuvo a dos hinchas argentinos. Ese contexto de violencia podría agravarse con la llegada por la tarde de la barra brava de Boca con su líder Rafael Di Zeo a la cabeza.
Frente a esta situación, dirigentes de la Conmebol se reunirán hoy pasado el mediodía con los máximos organismos de seguridad de Rio de Janeiro para reforzar el operativo de seguridad para la final.
El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, denunció la «brutalidad injustificada» de la Policía de Río de Janeiro en la represión contra los hinchas de Boca. «El accionar de la policía es brutalmente represivo, porque son hinchas de fútbol que no robaron nada, no agredían a nadie, estaban en la playa con el orgullo de la camiseta y vinieron los de Fluminense a atacarlos primero», dijo Scioli.
Asimismo, el embajador reclamó a la Confederación Sudamericana de Fútbol, organizadora del evento, que intervenga para detener la ola de represión policial contra los hinchas de Boca que llegan a Brasil.
