El empresario pasó por los pisos de FM La Patriada y relató la extorsión que vivió en la causa Cuadernos por el fiscal Stornelli.
En una entrevista con el programa “A Quemarropa” por FM La Patriada, el empresario Gerardo Ferreyra apuntó contra los aprietes judiciales que sufrió en el marco de la causa Cuadernos, donde fue advertido por Stornelli que iría a la cárcel si no se arrepentía.
Ferreyra detalló cómo vivió los últimos 13 años bajo persecución: «Intervino una jueza, Arroyo Salgado, que encontró que tenía 30 celulares pinchados: a mí, mi familia, otros directivos» y agregó: «No encontraron nunca nada, estuvimos monitoreados por la AFIP hasta mayo del 2018. No tenemos ninguna irregularidad, entonces me agregaron a la agenda. Vinieron a mi casa a buscarme con armas largas y no me encontraron».
#AHORA 📞 Dialogamos con el empresario Gerardo Ferreyra (@ferreyragerardo), en #AQuemarropa por https://t.co/bnv9NWEg2L 🎧 pic.twitter.com/Ak1kwloaGq
— FM La Patriada (@FMLaPatriada) May 6, 2026
Fue uno de los pocos empresarios y exfuncionarios que se negaron a ceder ante las presiones de la causa: «Soy un sobreviviente. Un poco creo que tengo el deber de dar testimonio, por eso a lo mejor muchos sobrevaloran lo que estoy haciendo porque son épocas donde no hay códigos, liderazgos, ejemplos, y hasta parece el reino de la impunidad».
El empresario reparó en la orquestación de la causa Cuadernos, calificándola como una causa «claramente mediática, elaborada y apoyada desde ahí con toda la inteligencia», con jueces designados en su diseño. Expresó su sorpresa al escuchar los testimonios que «con toda desfachatez explicaban la organización que se creó, desde este diario centenario (en referencia a La Nación), para fijar a quién perseguir, detener, quebrar».
Con respecto al estado actual de la causa, señaló que no sólo hay empresarios involucrados que se rebelan, sino que incluso algunos jueces están dudando. «Por eso los interrogatorios son tan largos, se escucha a los imputados, ven que no somos monstruos, que somos gente que gestionaba obras importantes» y explicó que este giro se debe a la reconfiguración de los grupos económicos en Argentina: «Hay un gran rechazo a todo lo que está pasando», concluyó.
