Con expectativas de desarrollar un plan que permita la ayuda humanitaria a civiles en la Franja de Gaza, el presidente de EEUU visitará Tel Aviv y Jordania.
Lo confirmó el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, que ayer volvió a Israel por segunda vez en una semana después de una gira por seis países árabes.
«El presidente reafirmará la solidaridad de Estados Unidos con Israel y nuestro férreo compromiso con su seguridad», declaró.
El jefe de la diplomacia estadounidense agregó que ambos países acordaron elaborar un plan para permitir que la ayuda humanitaria llegue a los civiles de Gaza.
Sin embargo, aunque Blinken no brindó detalles, señaló que el plan incluiría «la posibilidad de crear áreas para ayudar a mantener a los civiles fuera de peligro».
Biden también viajará a Jordania para reunirse con el rey Abdullah II, el presidente palestino Mahmud Abbas y el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, en medio de temores de que los combates puedan expandirse hasta convertirse en un conflicto regional más amplio.
Se espera que Biden se reúna en Israel con el primer ministro Benjamin Netanyahu, que prometió «aniquilar» a Hamas.
«De la misma forma en que el mundo se unió para vencer a los nazis, el mundo debe unirse a Israel para vencer a Hamas», dijo Netanyahu en conferencia de prensa junto al jefe de Gobierno alemán, el canciller Olaf Scholz, en Tel Aviv.
Bajo fuego
En Gaza, ataques aéreos mataron este martes a decenas de personas en el sur del territorio, adonde han buscado refugio los civiles luego de que Israel los conminara a abandonar la zona norte de la región en preparación de una ofensiva terrestre.
Decenas de heridos fueron trasladados de urgencia al hospital después de fuertes ataques en las afueras de las ciudades de Rafah y Khan Younis, en el sur de Gaza, informaron residentes de esa zona.
Basem Naim, funcionario de Hamas y exministro de Salud de Gaza, informó que 27 personas murieron en Rafah y 30 en Khan Younis. Mientras que el Ejército israelí informó que atacó escondites, infraestructura y centros de mando de Hamas.
Israel cerró y bombardeó Gaza, que es gobernada por Hamas, desde el ataque lanzado por el grupo islamista contra el sur de Israel la semana pasada, que dejó más 1.400 muertos, en su mayoría civiles. Además, unas 200 personas fueron secuestradas y llevadas a Gaza.

El Ministerio de Salud del enclave subió hoy a 3.000 la cifra de palestinos muertos desde el inicio de los bombardeos israelíes, de los cuales casi dos tercios eran niños, mientras que otras 12.500 personas resultaron heridas, informó la agencia de noticias AFP.
Pese a los ataques, milicianos de Hamas siguen lanzando cohetes desde Gaza a Israel, entre ellos uno a Jerusalén que ayer obligó a evacuar el Parlamento.
Por su parte, Hamas anunció hoy la muerte de uno de sus comandantes militares, Ayman Nofal, en un ataque israelí en el campo de refugiados de Bureij, en el centro de la Franja.
Autoridades sanitarias de Gaza dijeron creer que otras 1.200 personas están enterradas bajo los escombros, vivas o muertas, en toda la región, que está sin Internet ni redes móviles y casi sin combustible.
Ayer, aviones de combate bombardearon la sede de la Defensa Civil en la ciudad de Gaza, y el ataque mató a siete paramédicos. Otros 10 médicos habían muerto en ataques previos, dijeron autoridades sanitarias.
Israel concentró tropas en la frontera para una esperada ofensiva terrestre, pero Hecht dijo hoy que aún no se había tomado la decisión.
Al borde del colapso
Los ataques aéreos, la disminución de los suministros y la orden de evacuación masiva de Israel para el norte de la Franja de Gaza sumieron en la desesperación a los 2,3 millones de habitantes del pequeño territorio.
Más de un millón de palestinos huyeron de sus hogares y el 60% se encuentra ahora en un área de aproximadamente 14 kilómetros de largo al sur de la zona de evacuación, señaló la ONU.
Trabajadores humanitarios advirtieron ayer que el territorio estaba al borde del colapso total, con sus hospitales a punto de quedarse sin electricidad.
El organismo de la ONU para la alimentación, el Programa Mundial de Alimentos (PAM), alertó que en las tiendas y supermercados de Gaza queda comida solo para cuatro o cinco días más.
En ese marco, el Departamento de Defensa de Estados Unidos afirmó que 2.000 soldados fueron puestos en alerta para un eventual despliegue en respuesta a la posible escalada del conflicto entre Israel y Hamas.
Fuente: Télam