Jul 21 2024
Jul 21 2024

La libertad no avanza: políticas de género, afuera

Publicado el

La discriminación de género no existe, o al menos, eso es lo que opina el Poder Ejecutivo. Datos y realidades de cara al debate de la Ley Ómnibus. / por Micaela Pittaluga.

El proyecto de Ley Ómnibus, enviado al Congreso por el Presidente Javier Milei, pretende borrar del mapa político y social a las mujeres y las diversidades. Por un lado, quiere anular leyes que han sido grandes conquistas de los movimientos feministas. A otras, las degrada a ser algo completamente distinto de sus objetivos originales. Se busca borrar de cuajo la idea de diversidad y disidencia sexual, y naturalizar ser «madre» como único rol.

Estas nuevas políticas intentan suplantar el paradigma con el que se vienen abordando las cuestiones vinculadas a los derechos de las mujeres y diversidades, buscando una transición a una sociedad que no reconoce la brecha salarial y la desigualdad.

Así, convirtieron al Ministerio de Mujeres, Género y Diversidad en la «Subsecretaría de Protección contra la Violencia de Género», que quedó bajo la órbita del Ministerio de Capital Humano, que concentra la licenciada en Ciencias de la Familia, Sandra Pettovello, y el enfoque fue reducido exclusivamente a la atención de la violencia contra las mujeres y el solo reconocimiento de la violencia de género en el entorno familiar o doméstico.

Ley de los Mil Días

Durante el gobierno de Alberto Fernández se promulgó la Ley de los Mil Días, que tiene como objetivo el cuidado de la salud y la vida de las personas gestantes, y de niños y niñas en la primera infancia, como también prevenir la violencia y abogar por el respeto a la identidad de género. Esa política garantiza el acompañamiento del Estado en el caso de las mujeres y personas gestantes que quieren seguir con su embarazo. Con la intención de modificar esta ley, el nuevo proyecto impulsado por el oficialismo elimina toda referencia a diversidad de género y la figura de ‘persona gestante’, que fue un debate muy importante que se dio en el Congreso en relación a la existencia de maternidades travestis trans, que están incluidas en la ley de aborto (IVE). Con la incorporación de las nociones de ‘hijo por nacer’ y ‘vida desde la concepción’, dirigentas feministas temen por un avance que afecte o directamente derogue la ley de interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

El intento de retroceso en materia legislativa de los derechos ganados en las calles, y consensuados en el Congreso, es clarísimo. El vocero presidencial de La Libertad Avanza (LLA), Manuel Adorni, declaró que desconoce cuáles son los derechos conquistados a los que refiere la militancia. Ellos mismos lo admiten. Si los derechos laborales conquistados por los y las argentinas no son reconocidos por el oficialismo, ¿qué le queda a la históricamente postergada agenda feminista?.

El abordaje de las temáticas de género desde raciocinios moralistas afecta de gravedad a los derechos de mujeres y disidencias. Incluir el término moral ‘concepción’, en reemplazo del término científico ‘gestación’, lejos está de alimentar a la libertad que pregona el partido de LLA.

Ley Micaela

Por otro lado, la Ley Micaela también fue cercenada a la capacitación de personas involucradas de manera directa en la materia de género, entrando en contradicción directa con las obligaciones asumidas por el Estado argentino ante los organismos internacionales de derechos humanos. La ley es una de las primeras conquistas que dan respuesta a los múltiples femicidios y violaciones a los derechos de las mujeres y disidencias, por lo que esto simboliza un retroceso gigante en la búsqueda de conseguir una sociedad equitativa. Además, se reducen los contenidos a la violencia intrafamiliar.

La tergiversación de la normativa, que fue creada, impulsada y promulgada como respuesta a los agentes del Estado faltos de perspectiva de género, claramente tiene cuestiones de fondo. El movimiento feminista enfrascado solo en las mujeres, y no contemplando otra identidad de género, busca reducir costos ‘innecesarios’. En este marco, la puntualización de menguar la lucha feminista a la violencia física, desapegándola de todos los otros tipos de violencia (económica, simbólica) que se padecen.

Paridad de género, afuera

Además, las mujeres y disidencias también se ven afectadas con el nuevo sistema electoral que propone Milei, ya que se barre con lo establecido en la ley de Paridad nacional de 2017, que garantiza el 50% de composición femenina en las listas. Paridad de género, afuera.

Dato, no opinión

En estos días se conocieron los datos de los femicidios y muertes violentas a mujeres, travestis y trans. Diferentes organismos analizaron con mucha preocupación el vaciamiento de las políticas públicas para prevenirlos. Es que, en 2023, hubo un femicidio cada 34hs. Lo que se traduce en un aumento en referencia a los dos años anteriores. Que el máximo mandatario de nuestra República esboce un coqueteo con la idea de que la violencia de género no existe, genera un escenario funcional para el recrudecimiento de los actos misóginos y de hostigamiento hacia las mujeres y diversidades sexuales.

Para todos los órdenes de la vida, el presidente plantea el «liberalismo» como bandera. Pero cuando se trata de los derechos de las mujeres, calladita te ves más bonita.

spot_img
spot_img