por Fabián Waldman.
No va a cambiar nada en la relación con los EEUU, el alineamiento con los EEUU excede la relación personal de Javier Milei con Donald Trump. La definición desde Casa Rosada llega en momentos de una caída en las encuestas para el Presidente norteamericano y derrotas por mayor diferencia aún que las cosecharás en 2023.
A pesar de la fina sintonía entre ambos mandatarios, cerca del despacho de Santiago Caputo señalan la poca influencia que podría tener la salida del republicano y la continuidad de un gobierno demócrata.
El alineamiento estratégico con los EEUU es una política de estado y como tal no depende quien maneje los hilos en la Casa Blanca. Caputo, quien se asigna buena parte de los contactos con EEUU, fue uno de los gestores del acercamiento con los yankees.
No consideran “especial” la relación Milei-Trump. Esto se da a contramano de todo lo realizado por la administración Trump en favor de nuestro país: desde aprobar el crédito del FMI por u$s 20.000 millones, hasta el préstamo del Tesoro de los EEUU, pasando por el viaje del Secretario del Tesoro Scott Bessent, la venta de los aviones F16, entre los hechos más relevantes.
El interés norteamericano también es inherente para el sostenimiento de la relación en los términos conocidos actualmente. Donald Trump se adjudicó el triunfo en las elecciones de octubre pasado en Argentina y Javier Milei lo agradeció públicamente.
La amenaza y la expectativa a lo que pudiese suceder el lunes 27 de octubre pasado luego de la amenaza de Trump para quitarle el apoyo, actúo como el revólver en la cabeza del pueblo argentino.
Trump volvió a renovar su respaldo hace unos días en la reunión del Consejo de la Paz. Allí señaló que Milei “estaba perdiendo” la elección y tras respaldarlo, se produjo un giro “aplastante” a favor del libertario.
Durante el espacio de tiempo compartido con el ex presidente Joe Biden, existió una concordancia con las definiciones norteamericanas pero el mayor grado de sometimiento empezó cuando Donald Trump llegó al poder.
La admiración del argentino hacia el norteamericano le valió ganarse un lugar cerca de este, inclusive integrar el Consejo de la Paz a pesar de no haber abonado los u$s1.000.000.000 para ingresar al club.
La salida del magnate de la Casa Blanca y el rechazo a un delfín republicano como Marco Rubio no será inocua para la administración libertaria.



